Ofensiva contra el Arco Minero del Orinoco: la propaganda del caos

A un año y medio del decreto de creación del Arco Minero, ya la prensa financiada por el Departamento de Estado habla de caos y promesas incumplidas, mientras políticos financiados por EEUU imponen el caos y este sirve para que actores mediáticos hagan propaganda.

El tema del Arco Minero del Orinoco fue objeto de controversia en 2016. Esta iniciativa fue propuesta por el presidente Hugo Chávez en 2011 para diversificar la economía venezolana y romper con la histórica dependencia del petróleo. Se trata de la creación de una Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco, un área de 111 mil 846,86 km², que ocupa mayoritariamente el norte del estado Bolívar y en menor proporción el noreste del estado Amazonas y parte del estado Delta Amacuro. Cuenta con 7 mil toneladas de reservas de oro, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita y otros minerales cruciales para las industrias electrónica y armamentística.

No es novedad que buena parte del financiamiento del Departamento de Estado de los EEUU está destinado a la mediática para lograr "medios independientes, libres y profesionales, potenciados y aumentados". Ya es conocido que este financiamiento es robusto (más de 1 millón 300 mil dólares) y que ha incrementado la creación de dichos medios mientras la propaganda antichavista habla de restricciones a la libertad de expresión.

Una investigación realizada entre el medio opositor Efecto Cocuyo y el Occrp (siglas en inglés para Proyecto de Informes sobre Delitos Organizados y Corrupción) reseña las "promesas incumplidas" por el gobierno de Nicolás Maduro respecto al proyecto. El trabajo es financiado por el magnate George Soros, Google, la National Endowment for Democracy (NED, por sus siglas en inglés), fondos de la Usaid a través del Centro Internacional de Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés), el Departamento de Estado de los EEUU y la Confederación Suiza. Estos últimos países han sido de los principales compradores de oro de Venezuela entre 2010 y 2015.

Reciclando la bandera de la corrupción

Como si no fueran parte del caos, EEUU y las corporaciones que lo rige titulan "El oro y el caos en el Orinoco" (en inglés) y "Arco Minero del Orinoco: crimen, corrupción y cianuro" a una excusa para proseguir el relato de ingobernabilidad para la intervención, es por eso que hacen propaganda amparados en el periodismo investigativo y reciclando la corrupción como bandera dentro de su carrusel de matrices mediáticas para alimentar el expediente de "Estado fallido".

La condición extractiva de la periferia mundial (aquello que llaman Tercer Mundo) va atada a la división internacional del trabajo, donde el desarrollo de las potencias mundiales comprende en colonizar y saquear materia prima barata de los países periféricos. Venezuela forma parte de dicha trama y, aunque los esfuerzos contra la economía rentista han sido muchos, permanece la necesidad de resolver aspectos socioeconómicos vitales para la vida cotidiana de la ciudadanía, esto es: medidas que garanticen las divisas que financien programas sociales y el pago de deudas internacionales, entre otros gastos.

Por otra parte, los problemas en la región de Guayana respecto a la minería han requerido de políticas que organicen no solo el territorio (para la extracción, como es menester) sino la dinámica socioeconómica tan golpeada por el asedio económico ejercido por la burguesía contra el Gobierno. Es histórico el impacto social de la actividad minera, más cuando las potencias establecen la guerra como mecanismo que maximiza sus beneficios al combinar extracción, tráfico de minerales y de armas. Las consecuencias son desplazamientos, hambre, enfermedades y masacres, como ocurre en países tipo Sudán del Sur, República Democrática del Congo o Nigeria.

Oro fuera de control

Según declaró el vicepresidente del consejo legislativo de Bolívar, Aldrin Torres, el uso de la violencia armada con apoyo de bandas criminales inició en 2011, luego de que el presidente Chávez revocó las concesiones de algunas empresas transnacionales.

En lo que va de año se han registrado enfrentamientos entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y bandas criminales que utilizan la figura de "sindicato" para ejercer el control de la extracción de oro y otros metales valiosos. El escenario venezolano dista de la lamentable realidad de algunas naciones africanas porque la conformación de bandas criminales paramilitarizadas ha sido enfrentada con determinación por el Estado. Sin embargo, parte de la economía aurífera permanece parcialmente fuera del control soberano del Estado venezolano, lo que genera tráfico ilegal de oro y pérdidas para el patrimonio nacional.

Venezuela ostenta la principal reserva de oro de la región

Respecto a la normativa reformada en 2011, los medios utilizaron tedenciosamente la matriz de la nacionalización cuando se trataba de establecer empresas mixtas en las que el Estado venezolano tendría una participación accionaria mayoritaria. La violencia se convirtió en el mecanismo mediante el cual las antiguas concesionarias buscarían mantener el control sobre la comercialización de los minerales ya que, aunque no lo extraen, se encargan de su vinculación con el mercado global.

Algunos datos:

  • Según el Observatorio de Complejidad Económica del Instituto de Tecnología Massachusetts (MIT), entre 2010 y 2015 Venezuela exportó 1 mil 770 millones de dólares en oro, 900 de los cuales fueron exportados en 2015 mayoritariamente a Suiza pero, en años anteriores, EEUU aparece como comprador.

  • Curazao, cuyas costas están frente a Venezuela, ha exportado 2 mil 300 millones de dólares del mismo mineral en el mismo lapso de tiempo. 539 millones (más de la mitad de lo exportado por Venezuela) fueron exportados en 2015 a Suiza (67%) y EEUU (33%), lo que constituyó el 33% de su ingreso por exportaciones ese año.

  • Curazao declara que ha importado 2,28 millones de dólares en oro (una milésima parte de lo exportado).

Este último dato obliga a preguntarse de dónde sale el resto del oro que exporta Curazao y cuál es el interés comercial de Suiza y EEUU en financiar periodistas que establezcan un relato de sangre y caos en la zona minera.

Orden en la zona

Hoy más que nunca queda claro que la meta de EEUU es desconfigurar todo Estado-nación que desee administrar los recursos naturales en modo distinto a sus planes de dominio. No es la primera vez que Venezuela intenta poner orden a su condición extractiva, así ha sido con la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO), extensa zona rica en petróleo pesado y extrapesado ubicada al norte de río Orinoco y del Arco Minero.

Con el ordenamiento en campos y bloques a lo largo de los estados Guárico, Anzoátegui y Monagas, la participación de más de 20 empresas mixtas de distintos países, así como la ejecución del plan de certificación Proyecto Magna Reserva, se definió el modo más organizado posible para una región en la que yacen las más altas reservas petroleras del mundo: 296 mil 500 millones de barriles de petróleo (con un factor de recuperación del 20%). Son pocos los eventos violentos que se registran vinculados a la actividad petrolera, la intención de Chávez fue proponer el mismo estilo de extracción organizada para el sur del Orinoco.

Si con toda la visión política y soberana que se pensó la FPO han aparecido estructuras mafiosas conformadas por altos funcionarios del Ministerio Público, importantes gerentes petroleros y empresarios de distintas magnitudes en esquemas de sabotaje a la industria petrolera, peor es lo que pudiera esperarse de esta zona del Escudo Guayanés donde persisten la minería ilegal, bandas criminales y operadores de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) como Américo de Grazia, a quien hasta Patricia Poleo señala de tener intereses en que la "situación actual" de explotación (en minería ilegal) continúe.

El dato geopolítico, de igual forma, es insoslayable: las compras masivas de oro por parte de Rusia y China en los últimos años, van de la mano con la construcción de una arquitectura financiera global basada en monedas distintas al dólar y atornilladas en el patrón oro como respaldo, reserva de valor e intercambio. Una afrenta al imperio del petrodólar que ha sostenido a EEUU como principal economía mundial a base de impresión de billetes verdes para influir en el comercio petrolero y de otras materias primas a nivel mundial.

Venezuela ostenta la principal reserva de oro de la región. Este factor que no sólo otorga al Estado venezolano una fuente de divisas no ligadas al petróleo en el mediano plazo, necesarias para estabilizar la economía nacional ante las sanciones estadounidenses, sino que se transforma en un activo sensible para retrasar o darle más cuerpo, dependiendo del bando geopolítico desde donde se vea, el plan de desdolarización global que amenaza la hegemonía de Washington.

La propaganda contra el Arco Minero del Orinoco, y quien la paga, deja entrever justamente eso.

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