Acciones conspirativas pre-electorales desarmadas por el Gobierno Bolivariano

El factor "sorpresa” y la subestimación de la respuesta del chavismo ha sido la premisa con la que la ultra ha trazado sus planes en los últimos años hasta chocarse una y otra vez contra este muro de contención que frena la guerra interminable. Estas últimas tres semanas atestiguan otra vez más esa sintonía entre lo político y la calle que hacen del chavismo la fuerza social más difícil de derrotar por el imperialismo y sus factores internos.

La desorquestación del asesinato de Luis Manuel Díaz

Cuatro días después del inventado ataque a la caravana de Miguel Pizarro en Petare (al este de Caracas), el asesinato del "dirigente" de Acción Democrática en Guárico Luis Manuel Díaz, fue asesinado ni bien bajaba de la tarima de un acto de la oposición en Altagracia de Orituco, donde la presencia de Lilian Tintori terminaba por dar el marco completo a este hecho conmocionante largamente utilizado por la mediocracia internacional y sus mitificadores institucionales a nivel global. El asesinato de opositores a manos del régimen era un hecho consumado y debía ser condenado al demostrar un proceso electoral viciado y sin garantías para la oposición, a decir del secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Pero la inmediatez de la respuesta jurídica y policial desmitificó esta matriz de opinión al punto de que, al desescalar el hecho, se presentaron las pruebas de la investigación a la justicia en base a las siguientes conclusiones suministradas por el ministro de Interior, Justicia y Paz, Gustavo González López:

  • Díaz fue asesinado en una operación comando de la banda de Gilberto Malony Hernández, enfrentado al opositor por cupos sindiciales en la construcción de una termoeléctrica en el estado, y la muerte de dos miembros de la banda por parte del asesinado. De acuerdo al reporte de prensa del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, "por este homicidio los detenidos son Ronald Hember Hernández Narez (22), apodado 'Matawaka', autor material de este hecho; William Salvador Méndez Quiaro, alias 'El Oriente', quien fungió como cooperador; y José Enrique Abad, conocido como 'Cheo', este último propietario del vehículo Chevrolet Malibú utilizado para huir del lugar del asesinato", dice la nota del Ministerio. Restan detener al que se presumía era el autor material del hecho, Oscar De Jesús Noguera Hernández, alias "El Pipi"; Víctor Manuel Rubio Muñoz, apodado "El Boris"; y Carlos Eduardo Lares Belisario (27), alias "El Cabezón". Todos de la banda sindical de El Malony.
  • El asesinato se inserta en la lucha por el control de las cuotas sindicales, vacunas, extorsión en el eje Guárico y se da bajo la presencia de la banda de Juvenal Bravo Sánchez, conocido como El Juvenal, y José Antonio Tovar Colina, alias El Picure, la primera con relación directa con el grupo del fallecido Díaz y la segunda con la de El Malony. Esto desmitifica el leit motiv del asesinato político a tal extremo de que uno de los implicados, José Enrique Abad, declaró en un video presentado a la prensa que la orden de Gilberto Malony Hernández fue que "no lo maten en la tarima porque el problema es con él, no con la esposa de Leopoldo López".

Esta investigación y sus resultados responden así a los pedidos de la Unasur para esclarecer el caso y es un duro golpe para la oposición y la mediocracia global que simplemente ha alegado demencia y silenciado los resultados. Sin embargo, todavía no está claro cómo el asesino de Díaz rompió el cerco de seguridad de la oposición detrás de la tarima y se escapó como si nada, si tan solo Lilian Tintori cuenta con policías de Chacao en su aparato de seguridad en la mayoría de sus actos, un escolta personal y camiones blindados. De vuelta, en esta tribuna nos preguntamos: ¿El asesinato de Díaz fue una simple entrega para ser útil a la agenda más pesada o un hecho fortuito y casual que sirvió a esta?

El Gobierno Bolivariano desarmó vectores de violencia irregular conspirativos

El mito del atentado a Pizarro

Unos días antes del asesinato de Díaz, el diputado Miguel Pizarro de la MUD fue supuestamente atacado por un grupo armado disfrazado y señalado de ser chavista cuando realizaba una caravana por el barrio José Félix Ribas de Petare. Largamente amplificado como parte de la "persecución del régimen", este miércoles la mentira fue nuevamente desmontada cuando el jefe de la policía del municipio Sucre, Manuel Furelos, fue detenido por el Sebin debido a una orden de aprehensión en su contra por estar involucrado en el supuesto ataque a Pizarro. 

Según un reportaje de Eligio Rojas de Últimas Noticias (en su versión impresa del 4/12, p.18), los testimonios recabados por el Sebin y aportados a la Fiscalía General de la República señalan que:

  • Furelos actuó con el concejal Edmundo Rada de Voluntad Popular, quien se acercó el sábado 21 de noviembre, un día antes del "ataque" a la caravana de Pizarro, a una cancha deportiva de la zona 10 del barrio José Félix Ribas. Según uno de los testigos, en la cancha "estaban como 100 motorizados y llegó el concejal Rada y les prometió 10 mil bolívares a cada uno. También les dijo que iba a haber un evento con unos polisucres armados y disfrazados de colectivos, pero que no se asustaran porque eso ya estaba cuadrado con Furelos". El mismo testigo, citado en el reportaje, sostuvo que "vio cómo Furelos daba instrucciones desde una patrulla de Polisucre".
  • Pero no sólo el plan era este, sino que otro testigo señaló que también lo "habían contratado para otra vaina el próximo sábado pero con más candela y mejor pago". Esta "vaina" a la que alude hubiese sucedido en Petare, según informó el jefe de Sucesos de Últimas Noticias, Willmer Poleo, en su cuenta personal de Twitter. Por esto es que la Fiscal General de la República afirmó: "Se pretendía generar violencia y hacer ver a la opinión pública que un sector de la población atacaba a otro por motivos políticos". Hasta el momento, Furelos se encuentra detenido e imputado por la presunta comisión de intimidación pública.

La respuesta inmediata de la MUD fue la de Pizarro haciendo malabares para intentar poner, de nuevo, como eje de su versión con las fotos del hecho y la tibia declaración del responsable político de Polisucre, el alcalde Carlos Ocariz, en la que pidió despolitizar el asunto policial, tener un debate de altura y exigir la libertad de Furelos para que atienda la supuesta enfermedad de su madre. Esto brinda respuestas acerca de la estructural escurrida de bulto que aplican cuando se trata de enfrentar denuncias de peso en su contra. El clásico tira la piedra, esconde la mano.

Intento de huelga de sangre en Carabobo

En un simple y recto análisis de los hechos, podríamos decir que si los fallidos atentados y el asesinato de Díaz hubiesen funcionado a cabalidad, la atmósfera actual en lo real podría ser más radical y solidificar lo perceptivo al punto de que los planeados hechos de violencia del sábado en Petare hubiesen sido debidamente amplificados como parte de lo mismo. Pero esto no sucedió, así que podemos decir que las del Gobierno Bolivariano desarmó este vector en lo progresivo.

Los actores internos están en las puertas de un nuevo fracaso en lo operativo

Aún así, ocurrió otra acción conspirativa no tan reseñada por los medios, desarmada por el Ministerio para Asuntos Penintenciarios: se trataba de un plan violento para secuestrar este domingo a las autoridades del Internado Judicial de la cárcel de Tocuyito, Carabobo, y declararse en "huelga de sangre por una Venezuela libre".

Según lo informado por el Ministerio, 11 presos fueron detenidos por organizar este plan en el que el domingo de las elecciones someterían a los funcionarios de seguridad y custodia con chuzos de fabricación carcelaria. Luego unos guardias nacionales les hubiesen dado armas largas y granadas. El Ministerio Penitenciario, además, informó que en la requisa de las celdas de los acusados se incautaron 12 chuzos, 20 proyectiles calibre 7.62 mm de armas largas y un pendón con el escrito "Huelga de sangre por una Venezuela libre".

Cerrando los casos

Estos tres hechos demuestran cómo la supuesta violencia irregular en el contexto venezolano tiene una interesada finalidad en lo político, y cómo también las acciones del Gobierno Bolivariano  ha reducido el margen de acción de los factores inmersos en este plan, al punto de que la amenaza de Ramos Allup de posibles focos de violencia en caso de no darse rápidamente los resultados, está no sólo anunciada, sino que tanteada y prefigurada por los organismos de seguridad.

La agitada denuncia internacional, otra vez sobre el vacío narrativo de los hechos reales, ponen en relieve cómo los actores internos están en las puertas de un nuevo fracaso en lo operativo. Estas operaciones irregulares que fueron planificadas para generar una atmósfera de conmoción electoral lo suficientemente grande que acoplara y profundizara el asedio internacional contra el país de forma autómatica, fueron debidamente desmontadas por la paciencia y la firmeza del Gobierno. Ahora que la pólvora se les mojó y que el tiempo político les juega en contra, y que el directorio revolucionario está dos pasos adelante con respecto a eventos del mismo tipo que puedan darse en los días quedan.

Al no lograr consumar sus objetivos inmediatos, dejaron una estela de imprecisiones y bodrios que perfilan cómo actuarán y cuál será el modus operandi mediático posterior. Y es ahí, en el olfato, en la anticipación y en la capacidad de rápida respuesta, donde es díficil torcernos el brazo.

Guerra avisada no mata soldado, este 6 de diciembre los chavistas garantizaremos el triunfo y la paz de la patria.

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