Necropolítica parlamentaria y el lobby internacional de la "crisis humanitaria"

La MUD cumple la orden encomendada y en cuestión de minutos, sin mayor debate y apelando al manejo publicitario de la muerte, declara al país en una "crisis humanitaria" por escasez de medicamentos. ¿Qué hay detrás de esta declaración oficial de la Asamblea Nacional con mayoría de derecha?

Todo (en la guerra) tiene un origen

  • Todo el mes de enero ha sido un escenario de medición de fuerzas bastante acelerado por ver quién impone sus condiciones de negociación y su postura en la arena política.
  • La proposición del Decreto de Emergencia Económica y la solicitud para que fuera aprobado por la mayoría parlamentaria en un contexto sumamente complejo para el país pasó la pelota a la cancha de la MUD, centrifugándola nuevamente en el debate económico al que le han huido desde el 5 de enero. Negar su aprobación dejó en evidencia (una vez más) que son las colas y la inflación programada sus activos políticos a proteger celosamente, con el relato de la "crisis humanitaria" como paisaje.
  • Con la declaración de "crisis humanitaria" se proyectan con fuerza todos los ataques subyacentes (internos y externos) a las funciones básicas y operativas del Estado venezolano: servicio de agua, servicio eléctrico, política alimentaria, sistema de seguridad policial, etc. Las maniobras de sabotaje ampliamente desarrolladas por Misión Verdad en todos estos ámbitos servirán de justificación para ir proyectando desde la Asamblea Nacional el desarrollo en caliente de esta declaración en sus distintas fases e intensidad.

Medios internacionales, ONGs e instituciones financieras juegan a cuadro cerrado

El concepto y utilización política de la "crisis humanitaria" por la Asamblea Nacional es tanto punto de partida como de llegada del movimiento mediático y político de grandes lobbys transnacionales de ONGs de "derechos humanos", de medios ultrarreaccionarios radicados en Miami y España, de instituciones financieras de la gran banca estadounidense y de aparatos que definen posturas políticas, altas e intermedias, de la Organización de las Naciones Unidas contra la imagen internacional de Venezuela. Veamos caso por caso.

  • La ONG Human Rights Watch, legitimadora de golpes de Estado y de cruentos procesos de intervención estadounidense en países latinoamericanos, declaró (antes de ayer también) que el "Poder judicial venezolano dejó de funcionar", lo cual reafirma un fortísimo ataque internacional al poder más importante del Estado venezolano en este momento, en tanto su condición de protector de la Constitución. Golpear ahí define el punto de partida desde el cual el gran cartel de ONGs financiadas por el Departamento de Estado actuarán a medida que vaya agarrando mayor cocción el relato de la "crisis humanitaria".
  • La ONG Freedom House, en su condición de aparato defensor de los intereses estratégicos de política exterior estadounidense subsidiada (obviamente) por el Departamento de Estado, expresó casi en simultáneo con HRW que la "democracia en Venezuela está en riesgo", reafirmando que existe un intenso juego a lo interno de organismos multilaterales de distinto nivel y preponderancia para inaugurar una fase superior de arrinconamiento internacional contra Venezuela.

Los planes políticos contra Venezuela se negocian en el extranjero

  • A estas dos declaraciones y movimientos mediáticos en días pasados, se le suma la del director del Fondo Monetario Internacional, Alejandro Werner, íntimo amigo del cual Ricardo Haussmann se echonea cuando hablaba con Lorenzo Mendoza en el audio aquel. La atmósfera de colapso a la que incitaba Werner está anclada en Dólar Today y en sus malsanas proyecciones inflacionarias, armando así la pata financiera que faltaba para construir el relato general de la "crisis humanitaria" en Venezuela, narrada desde todos los frentes y el día después a la declaración de la AN.
  • El medio internacional con sede en Miami El Nuevo Herald escribió una nota que sincronizó a la perfección con la declaratoria de la Asamblea Nacional de "crisis humanitaria", afirmando que Venezuela está al borde tanto del default como de una hambruna. Ya esa nota estaba escrita y redactada, sólo faltaba que la MUD hiciera su parte a lo interno para ponerla a rodar. Todo en la guerra está cuadrado con premeditación, pocas cosas son producto de la casualidad. La mayoría de los medios privados nacionales y otros internacionales se agarran de El Nuevo Herald para rellenar sus páginas web o ediciones impresas. Esto es lo que se conoce como cartelización.

Llevar sangre a la Asamblea Nacional

Otorgarle vocería al padre de un niño que murió de cáncer al nacer y dedicarle una sesión completa para referirse única y exclusivamente a las muertes que según la lógica escuálida son culpa del Gobierno y no de corporaciones farmacéuticas como Pfizer o Abbott, es necropolítica en estado puro. Pero más allá de la condena moral, dado que en la guerra esas acusaciones son las primeras en fenecer, la imagen y la sesión ordinaria como tal fue tan brutal que propició las reacciones en cadena a las que hicimos mención en el párrafo anterior. El alto nivel de intensidad de manipulación mediática y la altísima carga de agresión simbólica también tiene un efecto importante dentro de esa misma cartelización que comentábamos en contra del chavismo y el directorio revolucionario.

La sumatoria del relato mediático transnacional alrededor de la "crisis humanitaria" y de la articulación de las ONGs más preponderantes en este escenario culmina por una parte y se profundiza por otro en la declaración oficial de la Asamblea Nacional. El destino final de este plan político que es presentado como el supuesto de que la MUD está tan preocupada por el país nos declara en "crisis humanitaria", buscará solidificar posturas, márgenes de negociación y potentes presiones políticas para que estos grandes lobbys, entre ellos Samantha Power y el cartel de las ONGs, más las fracciones europeizadas de la ONU aferradas a la agenda financiera que representa Leopoldo López, puedan imponer tiempos y mecanismo para llevar a cabo ese plan justificado más allá de un simple informe.

No habrá de extrañarnos, entonces, que un sinfín de operaciones mediáticas, políticas y ciudadanas ("marchas por el hambre", saqueos programados y exacerbación mediática de la situación hospitalaria) salgan a relucir para nutrir este relato transnacional.

Los planes políticos contra Venezuela no se negocian en Venezuela, sino en el extranjero. La MUD y su Asamblea Nacional sólo montan la puesta en escena.

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