Un violador de derechos humanos le da consejos a Luis Almagro

En los últimos meses se reunió frecuentemente con un ex funcionario del Departamento de Estado con un gran prontuario de la guerra sucia en la región.

Se trata de Roger Noriega, ex subsecretario de Estado para Latinoamérica de la era de George Bush, quien presentó al secretario de la OEA Luis Almagro en su última aparición el Instituto Americano de la Empresa (AEI) para que hablara de intervenir en Venezuela.

Noriega, actual miembro de AEI, tiene un historial reciente bastante conocido por ser una de las referencias utilizadas por los medios corporativos para hablar del famoso Cartel de los Soles, e incluso de la enfermedad del Comandante Hugo Chávez.

Su trayectoria, además, se destaca por haber sido uno de los arquitectos del fallido golpe de 2002, junto al ex embajador en Venezuela de Estados Unidos, Otto Reich, y el por entonces miembro del Consejo de Seguridad de George Bush, Elliot Abrahams.

Sin embargo este hombre, que frecuentemente se reúne con Luis Almagro en su oficina de la OEA para conspirar contra el país, tiene un historial más oscuro todavía, que pone blanco sobre negro acerca de la supuesta etiqueta de demócrata con la quiere venderse la intervención a Venezuela.

La guerra sucia de los 80

Noriega durante la administración Reagan fue director de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), como parte del equipo de halcones del Departamento de Estado, la CIA y el Pentágono que dirigió la guerra sucia en América Latina y especialmente en Centroamérica.

Así por ejemplo desde la Usaid fue encargado de brindar "ayuda no letal" a la Contra nicaragüense, en el marco del plan encubierto que por debajo se ordenó desde el Consejo de Seguridad Nacional de Reagan para venderle armas a Irán y con ese dinero financiar a esta organización paramilitar, junto a una elaborada red de narcotráfico a Estados Unidos con CIA de intermediaria.

Este mismo equipo del que formaba parte Noriega, junto a Reich, Abrahams y John Negroponte, entre otros, también fue el enlace para que los militares hondureños y salvadoreños fueran formados en torturas y desapariciones formadas por militares argentinos.

Así lo describe el informe "Los hechos hablan por sí mismos" realizado en 1996 por el entonces Comisionado de Derechos Humanos de Honduras, León Valladares Lanza, en el que se describe que la idea de este grupo era "usar dinero norteamericano y entrenadores argentinos para formar militares y paramilitares en técnicas de tortura, desaparición forzada y guerra sucia con el fin de organizar la Contra Nicaragüense y la represión contra el Frente Sandinista de Liberación Nacional junto con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional de El Salvador (FMLN)".

De estas prácticas, por ejemplo, se deriva la ejecución de la masacre de El Mozote, en la que militares salvadoreños entraron a un pueblo de su país, en las áreas controladas por el FMLN,  aplicando una salvaje matanzas de hombres, mujeres y niños para aterrorizar al resto de población civil de la región.

Cuba, golpes y Almagro

Obviamente el prontuario de Noriega no se queda allí ya que fue asistente del senador Jesse Helms, quien elaboró una dura ley de bloqueo contra Cuba que todavía hoy perdura. Aparte de haber sido uno de los principales defensores del asilo norteamericano a los terroristas cubanos Luis Posadas Carriles y Orlando Bosch, señalados de ser los artífices del atentado-bomba al avión de la línea Cubana de Aviación que salió desde Caracas con destino a La Habana en 1976.

En ese mismo nivel se ubica su actuación como subsecretario de Estado para Latinoamérica en relación al referido golpe de 2002, el movimiento separatista de la Medialuna boliviana contra el presidente Evo Morales y su apoyo al derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras cuando ya había salido de la administración estadounidense.

Todos estos antecedentes muestran la dimensión de las nuevas amistades de Luis Almagro, quien constantemente nombra su pasado como militante de "izquierda" para validar su falaz postura de lucha a favor de los derechos humanos y la democracia.

Ya que quien fuera uno de los verdugos de sus ex compañeros, hoy es uno de sus más conspicuos aliados en su campaña intervencionista contra Venezuela.

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