Trump, el perrito simpático de los halcones

Presupuesto militar: medias mentiras, medias verdades

En la víspera al discurso presidencial en el Congreso de los Estados Unidos, fuentes de la Casa Blanca filtraron a la prensa una media verdad que esperaban opacar con la ola periodística que desataría el polémico magnate bajo la cúpula del Capitolio: 54 mil millones de dólares de incremento en gastos de defensa. La cifra en realidad incluye gastos para otras agencias co-dependientes de la defensa como, por ejemplo, la de Energía que vela por el arsenal nuclear de los Estados Unidos.

Matemáticas simples para halcones de fuerte grañido: el aumento real se aproxima a los 18 mil millones de dólares. John McCain no tardó en difundir un comunicado mostrando su insatisfacción: "Con un mundo en llamas, EEUU no puede asegurar la paz a través de la fuerza con sólo un 3% más que el presupuesto del presidente Obama".

Para el nuevo presupuesto de "defensa" el empresario ha sacrificado hasta un 30% de los dineros destinados al Departamento de Estado: el brazo de la guerra no convencional de los Estados Unidos. Estos recortes muy probablemente afectarán los fondos recibidos por las organizaciones "no gubernamentales" a través de las cuales Estados Unidos impulsa políticas de desestabilización en varios países del mundo. (A Larissa Costas le gusta esto.)

El discurso en el Congreso

"Cada generación norteamericana transmite la antorcha de la verdad, la libertad y la justicia: una cadena inconsútil que llega al presente. Dicha antorcha hoy en día se encuentra ya en nuestras manos. La utilizaremos para iluminar al mundo".

Con estas palabras, el nuevo presidente Donald Trump presentó su programa de Gobierno ante el Congreso de su país.

Es usual que Estados Unidos ilumine cielos con bombas y metrallas. No son fugaces. Son letales. La primera masacre ordenada por Trump tuvo lugar en Yemen. 25 civiles fueron asesinados, dentro de los que se cuentan 9 niños y 8 mujeres, una de ellas embarazada.

En el ataque, calificado por muchos como un fracaso, falleció el soldado Ryan Owens. Trump rindió tributo a su memoria en el Capitolio: "Los desafíos que enfrentamos como nación son enormes, pero nuestro pueblo es mejor aún y nadie más valeroso que aquel que combate por Norteamérica en uniforme. Tenemos la bendición de tener con nosotros a Carryn Owens, la viuda del marine estadounidense William 'Ryan' Owens. Él murió como vivió, como un guerrero y un héroe, luchando contra el terrorismo y por la seguridad de nuestra nación. Acabo de hablar con nuestro magnífico General Mattis que me acaba de confirmar -y cito- que Ryan fue parte de una operación altamente exitosa que permitió generar grandes cantidades de inteligencia que llevará a muchas más victorias en contra de nuestros enemigos. El legado de Ryan ha quedado profundamente grabado en la eternidad".

Zabnallah Saif Al Ameri, una de las pocas sobrevivientes a la masacre en la que participó Ryan Owens, dijo a la prensa: "Si tal masacre ocurriera en su país, habrían muchos gritos sobre los derechos humanos. Cuando nuestros hijos mueren, se callan". No hubo mención presidencial de los 25 civiles cruelmente asesinados en la operación.

El presidente gringo tampoco reflexionó sobre el padre de Owens, quien se negó a recibirlo durante el velatorio. En declaraciones al Miami Herald confrontó a Trump: "¿Por qué lanzó esta misión estúpida en ese momento si su administración llevaba sólo una semana? ¿Por qué? Durante dos años no se puso una bota en el suelo de Yemen -todo era misiles y drones- porque no había un objetivo digno de una vida estadounidense". Desde 2002 hasta febrero de 2017, Estados Unidos ha efectuado 163 ataques asesinando a 866 personas.

Las primeras noches de marzo, aviones de guerra y no tripulados estadounidenses bombardearon tres provincias yemeníes. Según el Pentágono, fueron 20 ataques aéreos contra presuntos reductos de Al-Qaeda.

Los ataques se efectuaron después de que "la Casa Blanca dijera que podría darles amplia libertad al secretario de Defensa estadounidense y a los altos generales para realizar ataques en el extranjero sin que se requiera la aprobación presidencial".

Aún no se tiene certeza del número de víctimas de los últimos bombardeos. El reportero Faud Rajed indicó en su Twitter que informes locales hablan de 30 ataques y 4 militantes de Al-Qaeda fallecidos. Otro reporte asegura que un ataque contra un vehículo causó la muerte de otros 5 militantes.

Reuters informó que residentes en Yemen dijeron que soldados estadounidenses lucharon en dos batallas armadas con militantes de Al-Qaeda.

Estados Unidos se ha convertido en el principal aliado de Arabia Saudita contra Yemen, en una agresión militar violatoria de todos los convenios de conflictos armados y de resguardo de los derechos humanos.

El 2 de marzo Stephen O'Brien, coordinador de ayuda de emergencia de la ONU, dijo que los ataques aéreos liderados por Arabia Saudí y respaldados por Estados Unidos están exacerbando la catástrofe humanitaria que tiene lugar en Yemen.

Voces críticas desmienten al presidente y aseguran que las informaciones de inteligencia obtenidas en su primera masacre no son tan significativas como publicita el Pentágono. "Múltiples funcionarios de alto rango dijeron a NBC News que no han visto evidencias que respalden esa afirmación".

La criminalización de la migración

Otro punto polémico del discurso de Trump fue la migración. Acusó a los inmigrantes de tener un comportamiento violento y criminal, perjudicar la economía, robar empleos a las familias que luchan, costar al gobierno miles de millones de dólares y generalmente crear "un ambiente de caos sin ley". Ordenó al Departamento de Seguridad Nacional la creación de una oficina de monitoreo de crímenes cometidos sólo por inmigrantes que se llamará Voice por sus siglas en inglés.

La orden ejecutiva de Trump alcanza a inmigrantes que han cometido actos que constituyen un delito penal o que han abusado de cualquier programa relacionado con la recepción de los beneficios públicos.

En noviembre de 2015, Sara Beltrán Hernández fue detenida por agentes de la Patrulla Fronteriza tras ingresar en forma ilegal a Estados Unidos por el sur de Texas. Desde entonces permanece recluida en el centro de detención de inmigrantes en la comunidad de Alvarado. El 22 de febrero de 2017, agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas acudieron a un hospital en Texas y la detuvieron mientras recibía atención médica por un tumor cerebral. Obtuvo libertad bajo una fianza de 15 mil dólares. Trump justifica su política acusando a personas como Sara de criminales y pandilleros.

También Trump relaciona la migración con el terrorismo. La producción del programa de Rachel Maddow obtuvo en exclusiva documentos (para verlos, click aquí) del Departamento de Seguridad Nacional que indica que la "mayoría de los extremistas violentos nacidos en el extranjero y radicados en Estados Unidos sólo se radicalizan tras haber vivido en Estados Unidos durante varios años, y es poco probable que representen una amenaza a su llegada". La autenticidad del documento fue admitida.

Por su parte, AP accedió a un documento del mismo departamento en el que los analistas confirmaban que la prohibición de viajes preestablecida por Obama y ratificada vía orden ejecutiva por Trump y que afecta a siete países de mayoría musulmana se sustenta en bases inconsistentes.

El borrador del documento obtenido por la AP concluye que la ciudadanía es un "indicador poco probable" para determinar supuestas amenazas terroristas a los Estados Unidos y que pocas personas de los países que Trump enumeró en su orden ejecutiva han llevado a cabo ataques o han participado en actividades relacionadas con el terrorismo en EEUU.

Difícilmente dos filtraciones tan categóricas ocurren por coincidencia.

Coincidencias peligrosas

Tampoco lo es lo que ocurrió el día martes: antes del discurso del presidente Trump, el Senado de los Estados Unidos aprobó por unanimidad una resolución contra Venezuela. Los senadores califican a las dificultades de acceso a alimentos y medicinas como "crisis humanitaria". Sin embargo, en 2016 la FAO se negó a calificar a la situación en Venezuela como tal. Pero a Yemen, país en el que 18 millones de personas necesitan desesperadamente alimentos e insumos sanitarios, Trump le bombardea.

Los senadores, en su primer considerando, atienden a las predicciones del FMI. Resulta llamativo sobre todo para aquellos que hemos venido alertando del uso de esta organización financiera internacional para conspirar contra Venezuela. El FMI trabaja de manera articulada con sectores que, desde Miami, ejecutan una agresión inclemente contra la moneda nacional.

Los senadores describen a Venezuela prácticamente como un narcoestado. La ONU ha ubicado a Venezuela entre los seis países con mayor número de confiscación de estupefacientes. También es considerado un país libre de cultivos ilícitos. Venezuela expulsó de su territorio a la DEA en el año 2005. Desde entonces incrementó su eficiencia en el combate al tráfico de narcóticos en un 60%. Los gobiernos de la Cuarta República, violando el principio de soberanía nacional, entregaban a la DEA la facultad de crear unidades antidroga. Uno de sus directores, el ex general de la Guardia Nacional Ramón Guillén Dávila, se convirtió en aliado de la CIA para el tráfico de estupefacientes. Así lo reconoció Robert C. Bonner, ex director de la DEA, para el programa estadounidense 60 Minutos.

En otros países, donde la cooperación en narcóticos es más amplia, se observa un incremento sensible de la producción de drogas. Tal es el caso de Colombia, país en el que Estados Unidos mantiene el llamado Plan Colombia, so pretexto de la lucha contra el narcotráfico.

Los reportes son desalentadores. Entre 2013 y 2014 se registró un alza de 52% de producción de cocaína. En 2015, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes aseguró que Colombia es el país del mundo "con mayor superficie destinada al cultivo de coca". Según la Casa Blanca, en 2015 las hectáreas cultivadas con coca alcanzaron las 159 mil, una cifra que no se veía desde 2007 y que representa un aumento de 42%.

La carta OEA

En el último punto, la resolución del Senado: "Urge al presidente de Estados Unidos a proveer apoyo total a la Organización de Estados Americanos (OEA) en favor de soluciones democráticas y constitucionales al impasse político, e instruye a las agencias federales apropiadas a que sancionen a los responsables por las violaciones de las leyes de Estados Unidos y a los que son violadores de los derechos humanos internacionalmente reconocidos".

Mientras tanto, la oposición venezolana observa sus sueños concretarse. El sádico Imperio voltea hacia nuestras tierras. Desde el Senado, un grupo muy fascista y antibolivariano ha puesto al nuevo presidente un bozal y le entrena a su antojo.

No en balde, la CIA en las sombras mejor conocida como Stratfor publicó su más reciente análisis contra Venezuela. Según la agencia, "Donald Trump, ha demostrado su intención de aumentar aún más la presión sobre el gobierno de Venezuela" y no se descarta que apliquen sanciones contra Pdvsa.

Stratfor destaca los chismorreos que han sostenido Trump con los otros perros simpáticos que están durmiendo en la alfombrita y no generan ningún problema a Washington.

Citamos el informe: "A medida que la izquierda política pierde influencia y cargos electos en toda América Latina, los gobiernos de derecha en la región pueden estar más dispuestos a prestar atención a Washington y adoptar una postura más dura sobre el gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro".

Estos esfuerzos de Trump van orientados, según Stratfor, a manipular el escenario para que sean jefes de Estado latinoamericanos los que patrocinen la imposición de la Carta Democrática de la OEA contra Venezuela.

La apuesta fuerte de Stratfor es golpear a Pdvsa: "Si la administración Trump impone fuertes sanciones a Pdvsa, impidiendo así que las empresas -en especial las estadounidenses sujetas a la jurisdicción de Washington- hagan negocios con la petrolera, podría anunciar la ruina de Maduro" advirtiendo que "severas sanciones a la compañía estatal de petróleo y gas sólo intensificarían la crisis económica".

Así planifican los halcones el derrumbe del país. Venezuela no es cualquier tierra. Hace 200 años, cuando el General Morillo se presentó ante el Rey de España, el derrotado reconoció: "Si me da un Páez y cien mil llaneros venezolanos, le pongo Europa entera a sus pies". Nosotros sabemos luchar. Nosotros sabemos vencer.


Publicado originalmente en el blog de Larissa Costas.

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