Crónica de la "guarimba nocturna" en la avenida San Martín

A eso de las 10 y 40 de la noche me llama, para los efectos de esta crónica, "Rosalía", que vive en las primeras casitas que se encuentran en la Calle Real del barrio El Guarataro, parroquia San Juan.

-Augusto, esto es terrible en la avenida San Martín. Unos muchachos encapuchados empezaron a salir de los edificios con colchones, gasoil, cosas para quemar, y hasta bombas lacrimógenas echaron para este lado del barrio. Mi hija de 13 años casi se ahoga. Son unos criminales.

-Ya va, empieza desde cero para tomar nota.

Lo que voy a relatar aquí son los testimonios de "Rosalía", otro pana que por seguridad llamaremos "Luis", vecino de la parroquia San Juan, y "don Marcos", un comerciante que tiene su negocio cerca del elevado de San Martín.

"Luis" vive en un piso 15, cerca de la plaza Capuchinos. Pudo apreciar cómo guarimberos salieron de un mismo edificio vecino para lanzarle piedras y molotovs a los PNB que estaban conteniendo una guarimbita (quema de conteiner y escombros en plena avenida, diagonal a la iglesia Nuestra Señora de Lourdes al lado del elevado).

"Don Marcos" relató que también querían saquear unos comercios, y no precisamente de comida. "Parece que apuntaban a la licorería que queda en la esquina entre la San Martín y la Sur 18, y al lado también hay una pollera y una ferretería. Eso hasta que llegó la Policía Nacional Bolivariana junto con el Conas. Al parecer llamaron o se encendió una alarma, porque no tardaron más de 10 minutos desde que empezó el rollo. Menos mal que ni miraron mi negocio".

-Muchacho, es que llegaron los guarimberos encapuchados y se vinieron con todo. Una gente del barrio también empezó a bajar, pero esos sí tenían pistolas. Y parecía que tenían cierta coordinación con los guarimberos del edificio, porque el timing -esa fue la palabra que usó- fue perfecto.

-Estoy leyendo por Twitter que podrían ser los de la banda de "El Gregory". ¿Puedes confirmar eso?

-Mira, no sé. Lo que te puedo decir es que hay varias bandas en el barrio, que han disminuido por la OLHP, y que se han metido en esos peos incluso cuando el 2014.

-Bueno, pero sígueme contando. ¿Cómo fue la cosa entre los guarimberos y los del barrio con pistola?

-Ese montón de muchachitos que salían de los edificios de la San Martín empezaron a amontonarse y se escudaban con la estación de Metro Capuchinos. Los policías empezaron a pegar perdigones y lanzaron una sola lacrimógena, que fue la que tiraron hacia el lado de la casa mía. Todos los vecinos tenían niños, como te dije mi hija casi se ahoga. Sentí terror.

"En efecto -dice 'Luis'-, yo había visto que la policía había logrado dispersar a los guarimberos. Incluso llegaron a pegarle una molotov a una tanqueta, vi cómo echaba humo hasta que los pacos lograron apagar el fuego. Pensaba que se había terminado todo hasta que volvió a salir más gente de mi edificio y de otros dos, vecinos. Antes eran como 15. Ahora ya eran más de 30 guarimberos, y los que bajaban del barrio cargaban bichas en mano".

Esto mismo relata "Don Marcos", que afirma haber visto cómo se dispersaban los guarimberos hacia algunas calles y hacia El Guarataro para, 10 minutos después, volver hacia los lados de la barricada que intentaron hacer desde el principio en plena avenida San Martín.

Mientras escuchaba la voz de "Rosalía" por teléfono -ya eran como las 11 y algo de la noche- revisaba por redes sociales una supuesta represión por parte de la PNB al "pueblo", como le llama Capriles Radonski a sus acólitos que hacen las veces de terroristas. Un ejemplo es este titular de El Pitazo:

Le comento esto a "Rosalía", a lo que responde: "Ese Capriles lo que está es legitimando esas acciones, diría yo, terroristas, porque el vandalismo no tiene color político. El terrorismo sí, y estos muchachos encapuchados le mentaban la madre a Maduro, algunas personas caceroleaban desde los edificios como cuando el Presidente habla, y además llamaban al barrio para que lucharan contra diz que la dictadura. Augusto, por favor, en una dictadura te matan a la primera, el método Rómulo Betancourt pues, no te echan perdigones ni gases lacrimógenos".

-Ajá, "Rosalía", y ¿cómo va eso ahora? Aquí en Twitter la avenida San Martín se está cayendo a pedazos.

-Yo no pude ver más nada pero a esta hora (eran casi las 11 y 40 pe eme) ya no se escuchan tiros ni nada. Hubo como unas 10 detonaciones y muchos tiros, en un poco menos de dos horas de bululú. Una sabe cuándo son las escopetas de perdigones, un sonido muy abultado -qué verbo el de esta mujer-, y cuándo son tiros. Sonaban ambos en las escaleras que suben al barrio, desde la avenida, al lado de la estación de Metro.

Le comento a "Luis" lo relatado por Rosalía" y me dice: "Muchos de los guarimberos subieron al barrio, otros se metieron en otras calles, no vi que nadie se metiera en los edificios. La policía empezó a asomarse con las escopetas esas de perdigones y comenzaron a disparar hacia las escaleras que suben al Guarataro, entre los edificios de la GMVV y el Metro. De lejos veía a los del barrio que disparaban con pistolas, y me reportó un camarada que vive a una cuadra del tiroteo que un policía resultó herido de bala -el comisario Robinson Navarro, director de la Policía de Caracas-, a eso ya casi de la medianoche. Te digo que no es casual que guarimberos y hampones hayan "coincidido" en una protesta. No fue vandalismo, sino otro intento de terrorismo político. Esa es mi opinión".

A los tres les pregunté si consideraban que lo de la San Martín era un intento a lo que hicieron en El Valle y El Paraíso, todos me respondieron que sí.

Nota para un cierre

A lo sucedido anoche 24 de abril en la avenida San Martín se puede aunar lo ocurrido en El Valle la semana pasada y en El Paraíso otros tantos días antes. Las fuentes con que contamos son difusas, que provienen de la gente en los barrios y edificios adyacentes donde ocurren estas "guarimbas nocturnas", y cuyas informaciones se canalizan a través de periodistas infomercenarios para cartelizar una matriz en torno a una supuesta hiperrepresión de los cuerpos de seguridad y contención del Estado y a los "colectivos chavistas" sobre manifestantes opositores, pacíficos y "pacíficos".

No debemos olvidar que en el marco de la famosa "Toma de Caracas" del 1º de septiembre de 2016, cerca de Nueva Tacagua se encontraron armas, explosivos y un grupo paramilitar, todo esto a pocos kilómetros del palacio de gobierno. Lo ocurrido en las inmediaciones del Guarataro es a todas luces un globo de ensayo, basta situarse en un mapa para percatarse de que esta barriada popular se encuentra apenas a 1,2 km de Miraflores, es decir a tiro de fusil.

La guerra no convencional no se libra con ejércitos, banderas y armas convencionales. Esta nueva modalidad de invasión utiliza a la población nativa, se cataliza con bandas criminales y se coloca a los gobiernos en una posición de asedio. Recordemos también que El Guarataro junto con Santa Rosalía y el Sur de Aragua conformaban un triángulo que convergía directamente en Miraflores, la desarticulación de bandas como la del Picure y el Lucifer en su momento, y las detenciones antes del 1º de septiembre, redujeron los efectos y los movimientos tácticos en esa dirección.

El blackout informativo es lo importante en estos sucesos, que sirven para vender mediáticamente que estamos en los augurios de una guerra civil, pero que no son más que ensayos de violencia controlada y dirigida por focos guarimberos en coordinación con bandas armadas para intentar crear hechos que conmocionen a toda Venezuela. Es adrede el maniqueísmo idiota con que se relatan, y también lo es que tomen escena -adrede el uso de esa palabra aquí- estas acciones de noche, cuando la inestabilidad visual, el cansancio de la jornada y los crímenes guarimberos pueden ser homologados a una narrativa del vandalismo y la delincuencia común, relativos según la mediática tendencia MUD a los chavistas pataenelsuelo que van en moto, viven en barriadas y son negritos todos. Justo lo que necesitan los voceros de Primero Justicia y Voluntad Popular para desentenderse de estos focos violentos.

¿Pero a que no adivinan a quién culpan?

Notas relacionadas