Julio Borges se reúne con un peligroso general gringo en la Casa Blanca

Julio Borges, el supuesto presidente de la Asamblea Nacional (aún) en desacato, se reunió con el teniente general H.R. McMaster, quien preside el Consejo de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump.

La reunión formó parte de una visita por parte del dirigente de Primero Justicia a Washington DC, quien coordina con las caras más visibles del establishment estadounidense nuevas agresiones contra Venezuela luego del anuncio de los senadores Marco Rubio, Ben Cardin, John McCain y compañía de una próxima tanda de sanciones contra el país.

McMaster sería una figura muy importante en el marco de esta gira de Borges, ya que luego de reunirse con senadores del Congreso gringo, Luis Almagro y el vicepresidente Mike Pence, el asesor de seguridad nacional de Trump es la figura más influyente para el presidente norteamericano con relación a temas militares y geopolíticos. 

Precisamente, McMaster tiene conocimiento de causa sobre cómo se fabrica una guerra para ser aceptada por la población civil estadounidense y por la llamada comunidad internacional. Su libro Dereliction of Duty (podría traducirse como Negligencia del deber) publicado en 1997 es un análisis sobre cómo el gobierno gringo mintió a su pueblo y a los países aliados de EEUU para entrar en la guerra contra Vietnam en los años 60 del siglo pasado, y las posteriores consecuencias del fracaso norteamericano en esa guerra en particular. Por supuesto, abogó por un mayor número de tropas y una beligerancia mayor a la implantada por el ejército gringo.

McMaster se erige entonces como un conocedor de tácticas y estrategias para fabricar una guerra, y por ello fue empujado a liderar el Consejo de Seguridad Nacional actual. La reunión con Julio Borges no está signada por la inocencia.

McMaster de la guerra

El teniente general McMaster es considerado un aventajado alumno de James Petraeus, renombrado militar neoconservador. George W. Bush lo puso como jefe de la Fuerza Multinacional-Irak, puesto desde el cual comandó a todas las fuerzas de coalición en Irak. También fue director de la CIA entre 2011 y 2012 durante la administración Obama.

A McMaster le fue encomendada la tarea, delegada por el presidente Bush hijo, de sacar al ejército gringo del desastre militar que representaba la insurgencia iraquí de 2003-2005 que tuvo su punto cenit en la Operación Restaurando Derechos, muy elogiada tanto por el entonces Presidente de EEUU como por la mediática corporativa de ese país.

Bajo el mando de Petraeus en Irak, McMaster diseñó la guerra sectaria entre suníes y chiíes de 2006-2007, que fracturó la resistencia nacionalista iraquí en contra de las tropas invasoras estadounidenses. Por este plan se ha ganado el mote de "pensador de la guerra".

Ese enfrentamiento entre grupos iraquíes, fabricado por la cizaña artificial provocada por los EEUU entre suníes y chiíes, condujo a la conformación de otras bandadas que mutaron luego en lo que hoy conocemos como Estado Islámico o Daesh.

La carrera militar de McMaster está signada por la fabricación de guerras en diferentes escalas. Su experiencia sirve ahora al presidente Trump en un momento crítico global.

En este reporte audiovisual de Newsbud sobre McMaster se afirma que el asesor de seguridad nacional de Trump manipula los informes de inteligencia para provocar una invasión de facto en Siria, en un momento en el que la balanza contra los grupos terroristas se encuentra a favor del ejército sirio y sus aliados. De ahí el ataque de EEUU a una base siria en los primeros días de abril de este año.

De hecho, McMaster ha invocado a través de los medios corporativos estadounidenses un "cambio de régimen" en Siria, aun cuando la popularidad del presidente Bashar al-Assad en su propio país es irrefutable.

Igualmente, el experimentado McMaster se pronunció, a través del citado comunicado de la Casa Blanca, sobre Venezuela y alienta también el "cambio de régimen" en nuestro país. Otra evidencia de dónde proviene la guarimba nacional e internacional.

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