Agencia Reuters señala de contraproducente uso de las "puputov"

Este miércoles 10 de mayo el antichavismo se propuso "protestar" lanzando excrementos a los cuerpos de seguridad. En un juego de palabras han denominado "puputov" a los envases que serían lanzados con el fin de desmoralizar a funcionarios que precisamente evitan que se realicen mayores destrozos en las pocas ciudades en las que han activado focos de violencia. La consigna "Ellos tienen gas, tenemos excrementos" es lo más elaborado que la oposición tutelada por Luis Almagro ha podido articular, la misma que en 2002 presumía de su defensa a la meritocracia y las buenas costumbres violentadas por el chavismo.

En la protesta violenta del día de ayer (10 de mayo) concentrada en la Autopista Francisco Fajardo de Caracas, grupos violentos armaban estas municiones fecales para confrontar a los cuerpos de seguridad del Estado. Evidenciando que la aplicación de este recurso para la protesta violenta no se quedó sólo en el amague de la convocatoria, sino que fue utilizado efectivamente.

Agencias como Reuters manifiestan su preocupación ante esta táctica de protesta porque pareciera incoherente su denuncia al gobierno de Maduro que, según ellos, no permite que haya medicamentos, jabones, desinfectantes y otros materiales básicos de limpieza más básicos mientras manipulan y dispersan excrementos que pudieran aumentar los casos de enfermedades infecciosas. La agencia de noticias no sólo refleja lo contraproducente que podrían resultar estos cócteles fecales para los líderes opositores en su búsqueda de ganarse los apoyos de la FANB. También muchos seguidores de la MUD consultados por la agencia "están horrorizados por los planes para utilizar heces, tanto animal como humana, vistas como una táctica antihigiénica e inapropiada", sobre todo ante el cáracter viral que tuvo su "receta" de preparación en redes sociales y aplicaciones como WhatsApp.

En las redes se aprecia cómo algunos de sus seguidores desestiman la estrategia y su éxito.

Algunos aspectos legales

Por otro lado, en términos jurídicos sobre el tema, la Ley sobre Sustancias, Materiales y Desechos Peligrosos de 2001 refiere en su artículo 9 que un desecho patológico es "un desecho biológico o derivado biológico que posea la potencialidad de causar enfermedades en todo ser vivo". El excremento es categorizado de esta forma por este instrumento legal y advierte de los peligros de un manejo indebido.

Le ley penal del ambiente en su artículo 102 refleja que serán sujetos de sanciones penales y administrativas personas naturales o jurídicas que incurran en los siguientes delitos, relacionados con el uso de sustancias peligrosas que implican diversos riesgos:

1. Desechen o abandonen sustancias o materiales peligrosos, en forma tal, que puedan contaminar la atmósfera, las aguas superficiales o subterráneas, los suelos o el ambiente en general.
2. Generen o manejen sustancias o materiales peligrosos provocando riesgos a la salud y al ambiente.

Venezuela ha suscrito varios tratados internacionales de bioseguridad que le obliga a detener este tipo de prácticas bioterroristas.

Factores violentos de la oposición venezolana están utilizando sustancias químicas patológicas como armamento para confrontar con las fuerzas de seguridad del Estado.

Silencio cómplice y la estimulación del caos

Paradójicamente en días pasados el alcalde del municipio El Hatillo, David Smolansky, denunciaba a la comunidad internacional el uso de "armas químicas" por parte de los cuerpos de seguridad del Estado contra las manifestaciones opositoras, cuando en realidad se trataba del típico gas lacrimógeno. Hoy mantiene un silencio cómplice.

Parte de la estrategia de la MUD es promover, permitir y justificar el caos, culpar al gobierno nacional de los daños y que otro recoja los vidrios. Aunque a veces sea desde el silencio o promoviéndolo.

Este es el caso de Henry Ramos Allup que, ante una pregunta de Vladimir Villegas sobre las famosas "puputov", se fue por la tangente del chiste y la comedia, legitimando al final de la respuesta la acción como una "repuesta lógica" ante la "desproporcionada" represión del Estado venezolano.

No es complicado calcular cuáles son los objetivos que persiguen el lanzamiento de estas municiones: humillar y afectar psicológicamente a los funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado que han contenido la violencia de la oposición venezolana y, sobre todo, que esta no llegue a niveles mayores y extremos.

Sin embargo, a la luz de lo expresado por Reuters, parece que esta nueva táctica no tiene tantos acólitos como sugieren las redes sociales.

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