El crimen de lesa humanidad cometido por el antichavismo

En la noche del 20 de abril bandas armadas atacaron el Hospital Materno Infantil Hugo Chávez, ubicado en El Valle, parroquia de la ciudad capital venezolana, tras la convocatoria a manifestaciones por parte de los dirigentes del antichavismo.

Estas acciones no se generaron de forma aislada o espontánea, sino que tienen como telón de fondo las recurrentes convocatorias de radicales antigubernamentales. Incluso los mismos dirigentes del partido Primero Justicia revirtieron la matriz de que los destrozos habrían sido cometidos por "colectivos chavistas": condenaron a sus seguidores por los actos vandálicos, afirmando que así no debía ejercerse la protesta y que era poco inteligente. Se desmarcaron automáticamente.

La canciller Delcy Rodríguez a través de su cuenta Twitter fue la primera en denunciar el crimen.

Al menos 54 personas, entre ellas madres y bebés recién nacidos, fueron evacuadas del sitio luego del ataque a las instalaciones por orden expresa del presidente Nicolás Maduro.

Las declaraciones de la directora del Materno a RT confirmó la versión del Gobierno Bolivariano: "Fuimos agredidos por grupos violentos que nos lanzaron una lluvia de piedras y objetos contundentes. Después, quemaron gran cantidad de basura frente al hospital y el humo penetró dentro de las instalaciones. Allí había niños recién nacidos en el área de la emergencia; algunos en observación".

La doctora Prieto precisó que "el ataque se inició cerca de las 9 de la noche y se extendió por casi tres horas". Y relató el asedio: "Mientras eso ocurría, los violentos insistían en querer ingresar al hospital. Esa situación de peligro para nuestros pacientes nos obligó a pedir ayuda a las autoridades para poder evacuarlos y remitirlos a otros centros de salud".

La evacuación fue efectiva por parte de las autoridades pertinentes, y el Materno se encuentra en estos momentos custodiado por fuerzas de seguridad del Estado.

El apoyo gringo a crímenes de guerra

El instrumento constitutivo de la Corte Penal Internacional, llamado Estatuto de Roma, tiene un punto en el que considera como crímenes de guerra ataques a hospitales en el marco de conflictos armados no internacionales. Aunque en Venezuela no se vive un conflicto armado como en Colombia o Somalia, estos ataques a centros de salud por parte de bandas armadas igualmente son considerados crímenes de lesa humanidad.

Hasta los momentos el Departamento de Estado gringo, tan proclive a declarar sobre Venezuela para defender las manifestaciones violentas convocadas por la MUD, no se ha pronunciado sobre estos hechos calificados por el mismo Estatuto de Roma como crimen de guerra y de lesa humanidad. Tal vez porque son los mismos operadores de la oposición venezolana quienes alientan estas acciones que poco tienen que ver con la locura y el frenesí violento y mucho con la premeditación y el cálculo terrorista.

No es un dato menor que EEUU apoye estos hechos criminales por omisión. Como tampoco el hecho de que no estamos ante una oposición política, sino a una vinculada a estrategias criminales y terroristas para asaltar el poder político en Venezuela.

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