Fabricio Ojeda y la reivindicación de la justicia

Fabricio Ojeda fue un periodista, maestro, diputado y un importante activista en la lucha contra la dictadura, llegando a presidir la Junta Patriótica. Posterior a la caída de la dictadura y en el marco de un sistema político en el cual se convirtió en diputado, decidió abandonar su curul por medio de una conocida carta, difundida el 30 de junio del año 1962, para incorporarse a la lucha armada.

El 17 de junio de 1966 fue detenido por funcionarios del Servicio de Información de las Fuerzas Armadas (SIFA), en el ahora estado Vargas, 72 horas después fue encontrado muerto en su celda, bajo la versión oficial del suicido. Sin embargo, familiares y amigos cercanos alegan la imposibilidad de esta tesis, aquellos que lo conocieron aseguran que por su talante y forma de ser jamás se hubiese quitado la vida, incluso argumentan haberlo visto días antes con ánimos y fuerza para seguir luchando.

Ante este escenario el 4 de octubre del año 2011, el Ministerio Público realizó una solicitud de revisión ante el Tribunal Supremo de Justicia, en su Sala Constitucional, contra las decisiones dictadas en relación a este hecho. Entre los alegatos del Ministerio Público podemos destacar que el extinto juzgado octavo de Primera Instancia en lo Penal de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y estado Miranda en fecha 26 de agosto del año 1976, declaró terminada la investigación, siendo confirmada la decisión por el Juzgado Superior Primero en lo Penal de la Circunscripción del Distrito Federal y del estado Miranda, sin establecer ningún tipo de motivación, razonamiento o desarrollo del criterio para dicha decisión.

Conocer la verdad de estos hechos es lo que evitará que vuelvan a reeditarse

Otros argumentos relevantes es que a los familiares no se les permitió ver el cadáver, no existen fotografías de la sala de autopsia en la cual se pueda apreciar el cadáver sin vestimenta, y el levantamiento planimétrico no se realizó con medidas exactas, tampoco se aprecia un edema cerebral en la víctima lo cual es común en casos similares por la ausencia de oxígeno al cerebro.

Posteriormente el Tribunal Supremo de Justicia por medio de su Sala Constitucional, el 21 de junio del año 2012, emitió sentencia bajo el número de expediente 11-1151, declarando con lugar la revisión constitucional del caso solicitada por el Ministerio Público, y la nulidad de la sentencia dictada el 26 de agosto de 1966, en la que se declaró terminada la averiguación sumaria iniciada con ocasión de la muerte de Fabrico Ojeda.

El 15 de noviembre del año 2012 fueron exhumados los restos para ser estudiados por la Unidad Criminalística contra la Vulneración de los Derechos Fundamentales del Ministerio Público.

Hasta la fecha no tenemos públicamente las resultas de esta investigación, a pesar de que el 23 de enero de este año serán trasladados los restos de Fabricio Ojeda al Panteón Nacional.

Creemos necesario que más allá del honor que implica ser trasladado al Panteón donde reposan los restos de héroes y heroínas de la patria, consideramos que un mayor homenaje sería el rescate a la memoria histórica de los hechos de vulneraciones a los Derechos Humanos que ocurrieron en el periodo que transcurre desde 1958 al año 1998.

Resulta imprescindible conocer las causas reales en torno a la muerte de Fabricio, así como otros torturados y desaparecidos de la aquella época. Resulta imperiosa la reivindicación a sus familiares, la difusión de sus testimonios y la constitución del museo de la memoria histórica, ya que conocer la verdad de estos hechos es lo que evitará que vuelvan a reeditarse.

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