Maduro desde la Faja: la otra cara de la economía nacional

En reciente acto encabezado por el presidente Nicolás Maduro, se dieron a conocer algunas de las tareas puntuales que se adelantan desde la empresa músculo de Venezuela y principal empresa energética latinoamericana, la estatal Pdvsa.

Partamos de dos afirmaciones puntuales: los venezolanos (no por casualidad) nos preocupamos poco por la información concerniente sobre la principal actividad económica del país y base fundamental material de la dinámica nacional: la actividad petrolera. Básicamente sabemos poco, hablamos poco, discutimos poco e investigamos poco de petróleo, pese a que en revolución lo hacemos mucho más de lo que lo hacíamos antes. En segundo lugar, divulgamos poco y de manera consistente lo que sucede dentro de la actividad petrolera nacional, lo cual serviría de mucho para comprender la magnitud real del músculo económico venezolano. He ahí que lo que sigue es necesario conocerlo y divulgarlo.

Cuestiones estructurales sobre el petróleo y la Faja "Hugo Chávez"

Venezuela cuenta con una reserva certificada de casi 300 mil millones de barriles de crudo, colocándose en el primer lugar del mundo como país poseedor de tan codiciada fuente de energía. Según la composición mundial de las reservas, actualmente y de cara al futuro cercano, sólo un puñado de países tendrán la responsabilidad de satisfacer la demanda mundial de petróleo en las próximas décadas, lo cual le brinda a Venezuela la posibilidad de alcanzar un sitial de importancia geopolítica global. Si algún país o corporación del mundo deseara realizar compras petroleras, tendría que necesariamente negociar con Venezuela.

La mayoría de las reservas venezolanas yacen en la Faja Petrolífera del Orinoco "Hugo Chávez", siendo éste un inmenso reservorio de crudo pesado y extrapesado. Pero la importancia de la tenencia de reservas radica también en los niveles actuales de inversión. Los niveles de reservas son una cosa y las capacidades para extraerlas son otra. Actualmente las inversiones a escala planetaria se han visto enrarecidas por el comportamiento a la baja del precio mundial del crudo.

En enero de este año en Davos, los jefes de dos de las mayores firmas petroleras del mundo (Total de Francia y ENI de Italia) advirtieron, en el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, que la caída de las inversiones en futura producción podría llevar a una escasez de suministros y a un dramático aumento de precios. Y aunque es un hecho matemático que el petróleo de esquisto (explotado por medio del fracking) es insostenible hoy en muchos de sus pozos por los precios actuales (dado que los costos de extracción por fracking rondan en muchos pozos los 60 y 80 dólares por barril), cierto es también que el desarrollo de los nuevos yacimientos de crudo convencional también se ven comprometidos al afectarse las capacidades de inversión de las compañías.

Esto se veía venir. La caída del precio mundial de crudo desde septiembre de 2014 a menos de 50 dólares por barril sometió a revisión toda la política de las empresas que están desarrollando grandes yacimientos, como es el caso de Pdvsa de cara a la Faja Petrolífera "Hugo Chávez". Vale la pena reseñar que las inversiones cuantiosas en la Faja se deben también a la característica del crudo que yace allí, el cual es pesado y extrapesado, y requiere inversiones adicionales distintas a las del crudo liviano que históricamente se ha explotado en el occidente de Venezuela.

En enero de este año el Presidente Maduro señaló que "de 95 dólares el precio del barril de petróleo venezolano al cierre del 30 de diciembre cerró en 46,97, casi 50 dólares de caída. Esto nos ha obligado a revisar todos los planes de inversión. Todos los días estamos nosotros perfeccionando todos los planes para proteger a nuestra patria, para demostrar que somos exitosos afrontando situaciones críticas en lo económico". Y así se ha hecho.

La intervención que el Presidente Maduro hiciera en días recientes desde los campos de la Faja, inaugurando proyectos de envergadura y relanzando el Plan Estratégico de Desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco, da cuenta de la pericia estratégica revolucionaria y lo efectivas que han sido muchas de las orientaciones medulares de la industria petrolera nacional, a los fines del cambio en el manejo del negocio y su replanificación estratégica de cara a la coyuntura actual de los precios. Veamos:

La caída del precio mundial de crudo sometió a revisión la política de Pdvsa

Proyectos inaugurados y en desarrollo

A tierra firme venezolana ya llega el gas explotado costa afuera. El presidente de Pdvsa Gas en Falcón, Antón Castillo, desde la Planta de Tiguadare, en el municipio Carirubana en el estado Falcón, señaló que "con este proyecto se busca tratar ese gas para que tenga las condiciones adecuadas para el mercado interno y de ahí sale ese recurso natural por esfuerzo de los trabajadores para apalancar la industria petroquímica en los fertilizantes y la termoelectricidad del país", señaló Castillo.

Explicó que a través de este proceso de producción se podrán sustituir 50.000 barriles diarios de diesel para alimentar la planta termoeléctrica con gas, al tiempo que se podrá maximizar la producción de fertilizantes tanto en el Complejo Petroquímico Hugo Chávez, de Morón, estado Carabobo, así como las plantas del Terminal de Almacenamiento y Embarque de Crudo José Antonio Anzoátegui, ubicado en la entidad oriental. "Esta es una prueba fehaciente de que estamos cumpliendo con el legado del Comandante Hugo Chávez, metiendo en el mercado el gas de costa afuera, en esta primera fase de 150 millones y alcanzaremos para el 2020 la cantidad de 1.200 millones de pies cúbicos soportados con una inversión de 6.600 millones de dólares".

Por otro lado, desde el estado Anzoátegui, concretamente desde la refinería de Puerto La Cruz, se anunció el desarrollo del proyecto de "conversión profunda" de la misma, su expansión y reacomodo tecnológico con tecnología venezolana (desarrollada por Intevep de Pdvsa) a los fines de mejorar el proceso de refinación de la planta y adecuarla al procesamiento de crudos provenientes de la Faja. Señaló Valeria Negretti que éste es uno de los proyectos de refinación más grandes desarrollados a escala internacional y, en esencia, permitirá en el corto plazo aumentar el caudal de producción desde la Faja, el cual está hoy por 1 millón 326 mil barriles al día.

En otras notas importantes, Pdvsa refinación durante este año y el 2016 someterá a mantenimiento tres de los cuatro mejoradores de crudo que procesan el caudal de la Faja, entre 600 y 700 mil barriles/día. Por esto, se importa crudo liviano para ser empleado como diluyente, lo cual permite hacer más manejable el crudo denso de la Faja y con esto mantener el ritmo de exportación del mismo. Se sustituyó la Nafta (empleada como diluyente) por crudo importado de Argelia, dado que el crudo liviano venezolano ya está comprometido para exportaciones y el mercado interno. Las inversiones continúan un ritmo sostenido.

En mayo de este año el presidente Maduro anunció la inversión de 14 mil millones de dólares por parte de la empresa rusa Rosneft orientada a "duplicar" en los próximos años la producción petrolera venezolana, así como también elevar a niveles inéditos la producción de gas. Esto significa una cuantía enorme de recursos invertidos en época de desaceleración de las inversiones.

¿En qué consiste este ritmo de inversiones?

El ritmo consistente de las inversiones en el desarrollo de la actividad petrolera del país se orienta a los fines del cambio estratégico en el negocio, en su recomposición y en el manejo soberanista de la industria petrolera nacional.

Son estos tiempos de diversificación de las exportaciones reorientándose a la exportación de derivados del crudo, sin ir en detrimento de las necesidades del mercado nacional. Venezuela sustituye el diesel por el gas en varias termoeléctricas para reorientar el diesel al mercado extranjero. Lo cual es bastante oportuno en tiempos de decaído ingreso por el precio actual del crudo. La diversificación de exportaciones también se apalanca en la ampliación de nuestras capacidades en la industria petroquímica, produciéndose hoy fertilizantes hasta para la exportación.

La verdadera economía venezolana pisa fuerte y vigoroza, es estatal, y tiene un ritmo de inversión acelerado y se revitaliza

La ampliación de las capacidades de refinación están orientadas precisamente a la ampliación de las cuotas de producción en derivados, pero también en el procesamiento del crudo de la Faja para poder comercializarlo. Es ésta la médula de nuestra ampliación de cuota como exportadores.

Rompiendo con la inercia histórica importadora y dependiente de la empresa petrolera, la cual en más de 100 años ha dependido de importaciones para el desarrollo de la actividad, Pdvsa y Fedeindustria han logrado un acuerdo para sustituir las importaciones y fomentar la adquisición y compra de bienes y servicios nacionales que se ajusten a los estándares de calidad, cantidad y costos de la empresa nacional petrolera; así como también la inclusión de las asociaciones cooperativas, pequeñas y medianas industrias de capital mixto o privado en el Plan de Siembra Petrolera. "El contrato contempla la instalación de fábricas de cabillas, bombas, cables de alta potencia, tuberías, además de servicios de perforación y revestimiento de tuberías, entre otros, beneficiando a 14 pequeñas y medianas industrias locales", señaló Eulogio del Pino, presidente de Pdvsa. Se trata de desarrollar todas las capacidades de la industria petrolera "aguas abajo" y desde las mismas capacidades dentro del territorio nacional.

Una cuestión importante a saber es que, por nombrar un ejemplo, países como México han virtualmente privatizado su industria petrolera (Pemex) dado que se han declarado sin capacidad de invertir y desarrollar nuevos yacimientos, y esa es la cuestión de fondo de Pdvsa. Con hegemonía en todos sus negocios y en todas sus asociaciones internacionales, es el Estado venezolano el principal modulador de la actividad petrolera y el desarrollo de las nuevas inversiones.

El desarrollo de la Faja "Hugo Chávez" sigue a un ritmo acelerado de inversiones; pozos, macollas, taladros y ductos se abren paso por el territorio. La Faja está en el preámbulo de consolidar grandes nuevas cuotas de producción, sucediendo esto en simultáneo con los desarrollos gasíferos y el de la petroquímica, palancas medulares en la reorientación del negocio  energético.

La economía real venezolana no se basa en papeles tualé en los anaqueles, ni en la economía saboteada y privatizada regida por las ambiciones políticas del sector privado y su guerra económica contra el pueblo. La verdadera economía venezolana pisa fuerte y vigoroza, es estatal, y tiene un ritmo de inversión acelerado y se revitaliza en circunstancias duras del mercado mundial de crudo.

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