Gobierno de calle desmantela "revoluciones" importadas

-Al momento de escribir esta nota, el Gobierno Bolivariano ya se anota nueve estados atendidos directamente por el gabinete que preside Nicolás Maduro. Arrancando por estados cuyo valor prioritario habla por sí solo: Zulia, Miranda, Táchira, Bolívar, Anzoátegui, Aragua, Carabobo y Vargas constituyen, desde varios puntos de vista, estados de alto valor estratégico, pero además, en mucho de los casos, son regiones que vienen de padecer un abandono sostenido por parte de las respectivas gestiones regionales. Miranda como el ejemplo palmario, y Zulia y Táchira que recién fueron reconquistados por la revolución.

-El vínculo directo con las comunidades organizadas (y en proceso de organización), el recabamiento sistematizado de las problemáticas locales y cotidianas, el ejercicio autocrítico desde la acción cuando se trata de rectificar fallas y la eficiencia como punto cardinal marcan la impronta. Sobre las bases legadas por el Comandante Chávez, se ejecuta un estilo propio de gobierno que perpetúa el legado. El gobierno chavista.

-Además del Gobierno de calle, el nuevo equipo de gobierno se viene enfocando en las principales zonas críticas del momento actual: la guerra económica y la batalla por la seguridad. La lucha contra el desabastecimiento y la especulación; los nuevos dispositivos de seguridad y la lectura política del mal llevado tema de la "inseguridad" por el discurso-aplanadora de los medios de la derecha (además del sabotaje eléctrico), son, en ambos casos, los pasos necesarios para paliar las situaciones más apremiantes. Ahí está el Movimietno por la Paz y por la Viday el Plan Patria Segura.

-Del otro lado de la cancha, el guión sigue siendo el mismo. Pero las múltiples muestras de debilidad en tiempos en que la guerra sucia arrecia son cada vez más evidentes. Se siguen empleando los mismos pasos procedimentales, de manual, de una revolución de colores. Las giras de la MUD y las reuniones de Capriles ahora sí diciendo a todo gañote que le robaron las elecciones, y que, en voz de muchos voceros, deben realizarse de nuevo elecciones presidenciales son pasos clásicos de cualquier alzamiento tutelado por los Estados Unidos, los servicios de inteligencia y las "iniciativas ciudadanas" sean supuestos "movimientos espontáneos" u ONGs "independientes" que presumen velar por los derechos humanos.

-"Cuando se efectúan las protestas, en forma automática la prensa mundial reproduce la noticia del supuesto fraude, algo que casi nunca se confirma, y la mentada “comunidad internacional” (un seudónimo de Estados Unidos y sus lacayos) afirma que no reconocerá dichas elecciones y presiona para que se cambie el veredicto o se realicen nuevamente, y cuando eso sucede salen victoriosos los “revolucionarios”, como sucedió en Ucrania en 2004", reseña Renán Vega Cantor, a propósito de los resultados electorales del 14 de abril y los pasos que dio la oposición. Porque en relación a las otras experiencias, como Serbia (insurrección "popular") o Georgia (golpe pre-electoral), el Gobierno Revolucionario ha logrado desmantelar tales escenarios.

-El factor tiempo y pasos firmes de gobierno, a lo que se le agrega un pueblo conciente de su lugar son las claves para desactivar el dispositivo desestabilizador de los golpes suaves. Lo que no significa que cesen los intentos, por el contrario, es de esperar que busquen nuevas vías de intensificación. Ahí está el expediente sirio: la intervención extranjera.

-Cerca de cumplirse dos meses del actual gobierno, lo más urgente y apremiante sigue siendo la defensa en unidad del Gobierno Revolucionario. Luego, como consecuencia lógica, vendrán las grandes discusiones a los temas de fondo.

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