El legado de muerte y destrucción de EEUU en Medio Oriente (galería)

Con la invasión a Irak en 2003 inicia operativamente un proyecto estadounidense de rediseño del Medio Oriente, región con grandes recursos energéticos y estratégicas líneas comerciales con cierta heterogeneidad política. El control del petróleo por parte de ciertos Estados impedía a las grandes transnacionales apropiarse de los principales botines energéticos en el mapa regional. Había que actuar según la lógica imperial.

Toda una campaña de despretigio desplegada contra los gobiernos menos serviles a los Estados Unidos y sus aliados tanto en Europa como en Medio Oriente, provocó el consentimiento occidental de las injerencias que se tradujeron en las invasiones de Irak (2003) y Libia (2011), la guerra por delegación en Siria (desde 2011 hasta la actualidad) y el bombardeo sistemático por parte de Arabia Saudí a la población de Yemen (desde 2015 hasta el sol de hoy).

Las fotos que compiló el equipo de Misión Verdad para esta galería son una muestra representativa de las ruinosas consecuencias que el poderío militar de los EEUU y cía logró expresar contra infraestructuras, poblaciones e incluso legados culturales de la humanidad como la destrucción de la antiquísima ciudad de Palmyra, en Siria.

El papel de los Estados Unidos ha sido evidente tanto en Irak como en Libia (esta última bombardeada abiertamente por la OTAN y aviones estadounidenes), mas en los casos sirio y yemení otros han tomado el fusil y la bomba en beneficio de los intereses corporativos de las grandes transnacionales de la energía. Los terroristas del llamado Estado Islámico y Al-Qaeda que han invadido territorio sirio tienen como principal propulsor financiero, armamentístico y logístico a los gobiernos de Catar y Arabia Saudí, mientras que éste último ha encargado a su aviación militar de bombardear las ciudades y poblados de Yemen con el objetivo de quebrar la resistencia de Ansarolá y demás grupos nacionales que repudian el asentamiento de fuerzas estadounidenses y saudíes en el suelo que les vio nacer.

Con respecto a las guerras por delegación, sin embargo, han tenido en los EEUU el mayor proveedor de armas a los saudíes con contratos militares por más de 60 mil millones de dólares. La guerra para Occidente y sus socios es, sin duda alguna, un negocio redondo.

Los hechos que han cambiado el mapa geopolítico de la región se deben a una razón mercantil que pretenden hacer de Irak, Libia, Siria y Yemen, por sólo nombrar los más conmocionados por estos conflictos bélicos, países destrozados cultural y políticamente: la autopista de la muerte con la que los gringos buscan saquear esas minas petroleras y gasíferas a gran escala. Todos estos países fueron declarados amenazas contra la seguridad de Estados Unidos y sus liderazgos sancionados. El estado actual de destrucción y ruina que le impusieron a Medio Oriente empezó por ahí. Y tiene responsables directos.