Post electoral

Mil días de asedio

El asedio duró mil días y noches. Desde que nos declararon la guerra a las filas de los pobres esta se acentuó descarnadamente, sin un momento de descanso, sin tregua aprovechando una victoria circunstancial: la muerte del líder. Los primeros días las bajas fueron literales.

Fantasías desanimadas (y despechadas) de la oposición

Con cosas como estas se cae a cobas o se consuela el antichavismo después de la derrota.