Pensar la Revolución

Resaca y ratón histórico

Estamos en presencia del fin de la más maravillosa revolución que el espasmo poderoso haya creado. Se acabó la parranda, sólo queda el botellero vacío, los pasapalos rancios, el esterero de borrachos, vómitos, despechos y un CD dando vuelta.

Sobre situaciones y personajes peligrosos en el chavismo

Hacer política, interactuar en ella, compenetrarse en ella, ser ella, forma parte de un serio acto de responsabilidad social aunque muchas veces la asumamos como actos meramente personales. Lo que hacemos en política resuena en la gente, sea en las dos o tres personas que tengamos al lado o en cientos o en miles. De ahí que debemos asumirla como un acto de gran responsabilidad.

El derecho de hacer política, más allá de la economía

¿Sobre quién recae la responsabilidad política de recomponer el piso de apoyo al chavismo? ¿Es tiempo de esperar soluciones económicas mágicas para que ellas vengan de arriba y hagan lo suyo? ¿A cuántos se nos ha olvidado que ser chavista es una forma de ser y no una forma de consumir?

Qué engorda más, ¿la mazorca o el cochino?

Ignoramos que somos sabios en capitalismo. ¿Cuándo empezaremos a pensar en la cultura que no seremos?


Después de las elecciones, descubrimos que el capitalismo sabe más por viejo, diablo y zorro.

Brevísima autobiografía para lectores acomplejados

Yo lo que soy es un tipo que escribe. No tengo vocación de ministro. La revolución que estamos haciendo es una que me permite escribirlo sin que me cueste el cargo. Es que nunca se ha tratado de cargos ni de títulos. Se trata de responsabilidad. De hacernos responsables de nuestros actos, de nosotros mismos.