El otro pensamiento

Son girones de una bandera en derrota

Ante el llamado del compañero Nicolás Maduro, los terroristas tendrán que declararse en rebelión armada o sumarse al juego democrático, no tienen otra opción, ya no pueden sostener las apariencias, el juego se les acabó.

¿Comemos guerra?

El ataque por parte de la batería mediática opositora a cualquier alternativa que nazca del pueblo o de los mismos despojos de la debacle capitalista reafirma su rol, tanto en lo que en Venezuela llamamos guerra económica como en la guerra emprendida por el control y mercadeo globalizante de la red de vida en donde estamos la gente y la tierra.

EEUU y China: dos rutas dirigen a un mismo callejón sin salida

Los antagonistas más poderosos del planeta tienen fuertes ideas de cómo gestionar el mundo globalizado, pero ¿acaso ninguno se pregunta hacia dónde va la especie humana con el desarrollismo como dogma?

La atalaya del optimismo y el progreso (y II)

El dogma incuestionable del progreso se caricaturizó en Los Supersónicos de Hanna-Barbera: ambientes hermosos sin pobres comiendo de la basura ni ranchos derrumbándose sobre las autopistas.

Sin saber sabiendo

El mundo de la redes sociales y el mundo real, dependiendo de donde te pares, transitan momentos como el de aquella caricatura del barco hundiéndose mientras los náufragos, con el agua al cuello, le toman fotos al evento.

Dios no existe y es más cercano a nosotros que los intelectuales

Dedicado a la vida plena de Aníbal Tobón, Sergio Ríos, Juan Carlos Martínez, Napoleón Barreto, Hugo Chávez y Fidel Castro, quienes en sus afectos, discursos y acciones refrendaron su vocación de vida en lo junto.

La generación de los arrimados

Venezuela, unas veces por el rentismo petrolero y otras por las políticas económicas del chavismo, se comporta como una isla socioeconómica.

Cuando ellas nos piensen con ellas

¡Coño! Estoy pensando seriamente que no se me dan los trabajos porque en el fondo no quiero trabajar, digo, sí quiero trabajar pero de otra forma. También descubrí que me gusta estar en casa, cuidar a los chamos, llevarlos al colegio, to esa vaina.

Los jartos de consumo

No hay diferencia entre un joven que consume anarquismo, socialismo, comunismo, marxismo, gremialismo, con un joven que consume liberalismo, religión, ciencia, academia, reguetón, champeta, música clásica europea, rock, rap, rasta, moda, tarima, micrófono, canción protesta o necesaria, corte de c

Los escuálidos esenciales y el silencio de la esclavitud

Los que aspiramos que el gobierno, el alcalde, el presidente, el gobernador, resuelvan las infinitas aspiraciones que tenemos, los que mágicamente buscamos soluciones, los que creemos que la revolución es un milagro o la varita de Harry Potter, no entendemos que la revolución no ocurre para resol