Un venezolano preso político de Rajoy

Revelamos a la opinión pública venezolana el caso del compatriota venezolano Jesús Alberto Valera Raga, residente en España, quien se encuentra bajo la amenaza de ser un verdadero preso político del gobierno de Mariano Rajoy y ("su majestad") el Rey. Este caso desnuda la hipócrita agenda "humanitaria" de España hacia Venezuela.

Las relaciones entre Venezuela y España están signadas por la durísima campaña del PP y el Psoe contra la Revolución Bolivariana, colocando al servicio de tan asquerosa comparsa todo el poder mediático y vínculos económicos entre las derechas de ambos países. El ascenso de Podemos ha sido un pretexto para enlodar primero a Chávez y ahora a Maduro. Pero la cosa va mucho más allá. Los poderes fácticos españoles hacen campaña a lo interno, pero intentan también ser portaaviones de liderazgos entre la derecha venezolana. Así se conjuga una feroz artimaña mediática, sin precedentes, de Madrid a Caracas.

El desenfreno descarado de la propaganda española se traduce en el tratamiento de casi todos los temas de la realidad venezolana en la pornopinión pública ibérica, con base a la desinformación, la manipulación y el ataque focalizado a Venezuela como alternativa al proyecto político, económico y social que hoy hace estragos en el disminuido imperio regido por caricaturas borbónicas. El tema de los derechos humanos y los casos de Leopoldo López, Antonio Ledezma y otros como "presos políticos" es cuestión de horario estelar y primeras planas.

Sobre presos políticos

El reino de España, concretamente desde sus tentáculos partidócratas como el PP y el Psoe, asume posicionarse en la escena política como un Estado monárquico garante de los derechos humanos, suscribiéndose de esta manera a la agenda política venezolana a favor de Leopoldo López, Antonio Ledezma y otros autodenominados, y colocados mediáticamente ante el mundo, como "presos políticos". Procesados por la comisión de hechos punibles como la instigación abierta a la violencia, enfrentan un juicio que puertas afuera ha sido tarima de shows, parafernalias mediáticas, banquetes, brindis y fotos de Lilian Tintori y Mitzi Capriles, esposas de los procesados ya mencionados.

Quizás los medios españoles han hablado de Leopoldo López y de Ledezma más de lo que han hablado de algún español verdadero preso político del franquismo. La propaganda es agresiva y cruza el Atlántico como La Pinta, La Niña y la Santa María, colonizando la mediática regional latinoamericana posicionando la matriz de Venezuela como un Estado dictatorial y fallido.

Pero lo cierto es que en España ya está en curso la Ley Mordaza, una ley en la que por hacer algún comentario vía Twitter en tono de burla al Rey Felipe o a la familia de los Borbones, puede pagarse con la cárcel. La Ley Mordaza, o conocida como Ley de Seguridad Ciudadana, institucionaliza mucho de lo que en la práctica ya ocurría; se trata de la criminalización de las protestas, silenciar de manera articulada y ordenada a la opinión pública, sacar a la gente de las calles y reinstaurar de manera abierta el sistema represor del franquismo, que sólo ha estado solapado desde la institucionalidad seudodemocrática monárquica-parlamentaria.

En España las cárceles se están llenando de jóvenes que en medio del más feroz desempleo han tomado la calle y la lucha como oficio. Los penan por medio de la modalidad de "faltas", colocándoles multas equivalentes a dos años de salario mínimo europeo. Al no poder pagarlas (precisamente por desempleo) muchos acusados se han declarado insolventes o han tenido que pagar con cárcel. Otros van directo a las mazmorras, otros se han resistido legitimamemnte a la brutalidad policial y han ido directo a la cárcel.

Cada vez son más comunes los casos de personas criminalizadas por intentar detener un desahucio, cosa que está expresamente prohibida con la Ley Mordaza. Hay tuiteros presos, o cantantes acusados por líricas de sus canciones, como es el caso del rapero Pablo Hasel, amenazado incesantemente por la "justicia" española.

La propaganda es agresiva y cruza el Atlántico como La Pinta, La Niña y la Santa María

El caso del venezolano Jesús Alberto Valera Raga

Jesús Valera, hombre joven venezolano natural del estado Trujillo y con 34 años de edad, es un destacado ajedrecista, quien por razones sentimentales y familiares emigró a España donde permanece desde hace algunos años, contando ya con residencia legal. Jesús es padre separado y se mantiene en la nación ibérica esperando mantener relaciones con su hijo de madre española. Jesús es chavista. Hizo labor política en el estado Mérida desde algunas organizaciones sociales e hizo vida como formador ideológico en el Psuv.

Al emigrar a España, Jesús comenzó en el activismo político incorporándose a Izquierda Unida (IU) y a organizaciones del movimiento 15M (indignados), quienes han tenido un protagonismo de primer orden en España desde el estallido de la crisis en 2008. Luego se incorpora a Podemos, desde Valencia, ciudad donde reside.

El día 9 de junio del año 2011 se realiza una protesta en Valencia en la que Jesús participa, en la calle Muro de Santa Ana de Valencia, formando parte de un nutrido grupo de personas que se habían concentrado en las inmediaciones del Palau de Les Corts Valencianes con motivo de la constitución de las mismas, como consecuencia de las elecciones autonómicas celebradas en el mes de mayo anterior. El motivo de la concentración era mostrar por parte de los congregados su malestar hacia los diputados elegidos por la situación económica, social y política existente.

Al transcurrir la protesta, ocurren escaramuzas. Como suele pasar en las protestas españolas, la agresividad de los antimotines es articulada, provocadora y tiene como móvil generar la mayor cantidad de arrestos posibles como forma de intimidación ordenada para la contención de las protestas sociales. Es así como un efectivo antimotín agrede a una joven llamada María Gombau Mensua, española, quien fue atacada por un antimotín. En la escaramuza interviene Jesús, intentando contener, sin agredir, al efectivo, intentando disuadirlo de que no arrestara a María. Jesús termina arrestado, también la joven y otros jóvenes más.

Jesús Valera, venezolano, fue acusado de agresión a un efectivo de seguridad, acusándosele de cortar con una tijera (objeto punzopenetrante) al efectivo policial, hiriéndolo con corte en el mentón. La asesoría legal de Jesús Valera vino de la mano del Movimiento 15M, efectuando así su defensa. En su juicio que venía desde 2011, se intentó proponer como prueba favorable para el acusado, un video que ilustra el momento exacto de la escaramuza y que fue facilitado por activistas en el lugar de los hechos.

Este video no fue admitido en el juicio. Como aparece en la Ley Mordaza, si usted es agredido brutalmente por la policía, ese video no puede ser admitido en un juicio dado que tal video puede "comprometer" la integridad personal y pública del policía agresor. Esta Ley Mordaza consagra legalmente el atropello contra Jesús, el cual se efectuó en su juicio desde antes de entrar en vigor la Ley Mordaza.

Ante la imposibilidad del desahogo del video que exculpa a Jesús Valera, el juicio procedió declarándosele culpable de los cargos de atentado y lesiones a un elemento del orden público.

200 años después del cese de la colonización española, un venezolano residente en España es enjuiciado mediante el Juzgado de lo Penal Número 6 de Valencia, el cual emite la Sentencia Nro. 273/2015 que dice textualmente y en mayúsculas: "EN NOMBRE DE SU MAJESTAD EL REY" en acto sólo comparable con la inquisición obscurantista.

Jesús fue declarado culpable por defender a una mujer agredida por la policía española

Dice textualmente el fallo en contra del venezolano Jesús Valera: "Por el delito de atentado, tres años y seis meses de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y por el delito de lesiones, a la pena de nueve meses de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, penas que deberán sustituirse por su expulsión del territorio nacional, con prohibición de regresar a España durante ocho años, en atención a las circunstancias concurrentes y a la gravedad de los hechos, y que indemnice al Policía Nacional nº 92.961 en la cantidad de 420 euros por las lesiones, y 800 euros por las secuelas".

Según este fallo, Jesús debería indemnizar económicamente al policía que lo arrestó de manera injusta. Además, pagar por los costos de su propio juicio, y pagar la pena de cárcel de tres años y seis meses de prisión. O lidiar con la expulsión por ocho años de España. Esto, a pesar de la existencia de un video que lo expone como inocente y que arbitrariamente no fue admitido en su juicio. Dicho de otra manera: por intentar contener la agresión a una mujer por un policía, el venezolano Jesús Alberto Valera Raga fue declarado culpable de dos faltas, por las que se le imputó pagar penas en cárcel casi por la misma cantidad de tiempo (cuatro años) por la que se le acusa a Leopoldo López, luego de llamar a las guarimbas con la consecuencia de 43 muertos venezolanos durante tres meses de terror y barricadas en varias ciudades del país.

Para efectos de conocimiento público, daremos a conocer el video en el que Jesús intervino en una protesta, disuadiendo (sin agredir con objeto punzopenetrante) a un policía. Recalcamos: esta prueba no fue admitida en su juicio. Jesús Alberto Valera Raga apela a la reducción de la pena y su sustitución, entendiendo que tal sustitución tendría la posibilidad de traducirse en multas, las cuales suelen alcanzar el monto de tres años de salario mínimo europeo. Es altamente probable que Jesús Valera no pueda pagar tales multas e irremediablemente tenga que presentarse para ser encarcelado o, caso contrario, será declarado fugitivo por el gobierno de Mariano Rajoy.

Hay un venezolano a punto de entrar a una mazmorra del reino de España y del gobierno derechista e hipócrita de Rajoy. Los poderes españoles enjuiciaron injustamente a uno de los nuestros. Su historia como probable verdadero preso político no aparece en la mediática. No hay dirigentes españoles rasgándose las vestiduras. Su nombre no aparece en las primeras planas que hablan sobre Venezuela.

España es un verdadero Estado agresor de los derechos humanos, el cual Francisco Franco dejó vivo y consagrado en el parlamentarismo monárquico seudodemocrático al servicio de las castas. La Ley Mordaza y la violación sistémica de los derechos fundamentales a una sociedad entera así lo confirman.

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