Lorenzo Mendoza: el poder del dinero y la agenda oculta en Londres

La semana pasada el presidente de Empresas Polar, Lorenzo Mendoza, recibió en el centro financiero de Londres el premio FT ArcelorMittal Boldness in Business Award (Premio a la Audacia Empresarial). ¿Qué significado tiene este galardón?

El premio

El premio lleva ese nombre debido a que es entregado (anualmente) en conjunto por el diario Financial Times (el periódico más antiguo de la élite financiera europea) y la corporación siderúrgica más grande del mundo, tanto por cantidad de empleados como por cantidad de plantas a nivel global, ArcelorMittal.

Entre los nominados y premiados con este galardón en ediciones pasados se encuentran la empresa automotriz BMW, la de tecnología Samsung, la de comercio electrónico Amazon e individuos del selecto club del 1% más rico del planeta, como Jamie Dimon (gerente general del banco JP Morgan) y Warren Buffet, especulador financiero y dueño de la empresa Berkshire Hathaway.

Lorenzo Mendoza con Empresas Polar lo logró en la categoría de mercados en desarrollo, así como lo hicieran en años anteriores Samsung y Mediatek, entrando al selecto club de las empresas con liderazgo global.

Salvando las obvias distancias, el premio FT ArcelorMittal es al mundo empresarial lo que los premios Oscar es al mundo del espectáculo y del entretenimiento. Un premio de alto impacto mediático, que significa un antes y un después para quien lo recibe. Un reconocimiento por parte de lo más granado del mundo corporativo y financiero global, a la empresa que más ataques ha propinado a la economía y población venezolana.

Las empresas y su relación con Venezuela

El Financial Times (desde hace par de años propiedad del grupo japonés Nikkei) es uno de los pilares mediáticos de la guerra financiera contra Venezuela. La impresionante influencia que tienen sus opiniones, publicaciones o reportes sobre el comportamiento del mercado global, le permiten dictaminar en buena medida la credibilidad (negativa o positiva) de un país o una empresa en el mundo financiero, pudiendo afectar sensiblemente sus operaciones y planes de desarrollo.

Venezuela y su corazón económico (Pdvsa) no han sido la excepción. Durante los últimos tres años el Financial Times ha publicado decenas de opiniones negativas con respecto a su capacidad de pago, marcando expectativas alarmistas sobre un ineludible default del país y un descalabro generalizado de su economía, haciendo caso omiso de la guerra en curso.

El Financial Times, más allá de ser un medio, es también un índice bursátil (FTSE 100 y otros) donde cotizan grandes empresas británicas como la petrolera Shell y el banco Barclays. Por ende las opiniones de este medio están condicionadas por lo que estas grandes empresas observan en Venezuela: una mina de inmensos recursos a expoliar nuevamente.

Por su parte la siderúrgica ArcelorMittal, específicamente en el año 2008, entró en una agresiva disputa con el grupo argentino Techint (dueña de Sidor previo a la nacionalización) por entrar al mercado de siderúrgico nacional. Dato lo suficientemente ilustrativo de su interés por los recursos minerales depositados en el estado Bolívar, como también de su lobby por relacionarse bien con Lorenzo Mendoza ante una hipotética transición política que lo tenga a él como puente de las privatizaciones. ArcelorMittal lleva varios días en caída libre y según El Economista de España perdió su "trono" como la siderúrgica más grande del mundo.

El jurado del premio

Según la página oficial del Financial Times, el panel de jurados está compuesto por el cuerpo editorial del medio y el dueño de la siderúrgica mencionada, Lakshmi N. Mittal. Resalta el nombre de Lionel Barber, editor jefe del medio, quien además de ser jurado principal del certamen es el encargado del discurso inaugural y de entregarles el premio a los ganadores.

Lionel Barber, quien ejerce ese cargo desde 2006, ha supervisado editoriales que tildan a Venezuela como un régimen que viola los derechos humanos y que mantiene relaciones con el narcotráfico. Él mismo en su cuenta de Twitter ha dicho que el gobierno de Nicolás Maduro es "brutal" y "corrupto".

Es evidente que los criterios para darle el premio a Lorenzo Mendoza tienen poco que ver con sus éxitos empresariales y mucho con quien protagonice ataques sistemáticos contra Venezuela.

Final (abierto)

Un premio de estas características no guarda relación con la farándula del mundo financiero únicamente. Más bien significa para Lorenzo Mendoza una ampliación de su mapa de relaciones internacionales, ya iniciado en años anteriores cuando vendió buena parte de las acciones de Empresas Polar a bancos como Deutsche Bank y fondos de inversión especulativos radicados en distintos países europeos.

En este sentido el premio lo ubica muy cerca del organigrama construido por el poder financiero global, donde se negocian y dibujan las líneas de créditos, los flujos de capital y los lobbys que conectan a los grandes bancos, petroleras e inversionistas. Donde se ejerce el centro de gravedad de la especulación financiera y se diseña el comportamiento de la economía a nivel mundial.

En la memoria reciente encontramos a Lorenzo Mendoza conversando con Ricardo Hausmann un hipotético programa de "recuperación económica", que según él ya tendría el aval del FMI para inyectar 50 mil millones de dólares una vez que saliera Nicolás Maduro del poder. Así Lorenzo Mendoza le pasaba por encima a la MUD y trataba de ubicarse como el hombre de poder en el momento cumbre (como ahora según sus cálculos), ya que todos tendrían que negociar con quien tiene línea directa con los lobbys financieros y los países del "primer mundo". 

Lorenzo Mendoza buscaba en Ricardo Hausmann construir un puente que le garantizara su lugar como gestor tras las cortinas en el reordenamiento de la economía venezolana a los dictámenes de las corporaciones. Desde el sector privado, sin asumir los costos políticos y económicos que eso inevitablemente traería.

El premio recibido en Londres es el mismo movimiento pero de mayor envergadura: convertirse en la cara confiable, en el único puente y canal de negociación del poder financiero global para hacer negocios en Venezuela ante un hipotético cambio político. Nuevamente busca protagonismo propio, posicionarse en el extranjero por encima de la MUD.

Porque el premio es, en síntesis, un apretón de manos de la élite financiera con quien piensan será su gestor más confiable y seguro para cuando todo termine, quien le determinará las decisiones de quién tendrá según sus cálculos la banda presidencial en pocos días con la ayuda de Luis Almagro. Precisamente el intento por abrir un nuevo ciclo de agresiones extranjeras contra el país, que plantea una salida excepcional y de fuerza (como lo ha venido planteando Financial Times, afiliado al relato de "la dictadura"), pasa por construir una referencia en el mundo empresarial (Lorenzo Mendoza) donde puedan canalizarse los contactos y ordenarse los lobbys para influir en Venezuela a medida que avance la agenda golpista en su frente externo.

Y esto también debe ser entendido en su contexto. Los partidos del antichavismo juegan posición adelantada y ya anuncian sus candidatos presidenciales. A Lorenzo Mendoza obviamente lo salpicó esta agenda. Rafael Poleo en Zeta se lamenta en tamaño portada que haya dicho que no.

Lorenzo Mendoza sabe que el poder está en el dinero. Fue a Londres a codearse con quienes lo tienen, buscando posicionarse como alguien responsable que va a cuidar sus intereses de los nuevos aliados de Venezuela, Rusia y China, enemigos acérrimos de las corporaciones que cotizan en La Citi de Londres y Wall Street. Porque él también sabe que lo único que puede hacer en ese organigrama es ser un fiador en una pugna de poder global, una tubería más por donde fluye el capital.

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