Gustavo Borges

Colaboraciones de Gustavo Borges

Cola no tumba gobierno

Las colas no son sólo esas largas filas de cuerpos angustiados por conseguir productos de primera necesidad, muchos de ellos 'tamos claros que forman parte de una feroz guerra contra el pueblo, el acaparamiento, las compras nerviosas, la guerra psicológica, el bachaqueo, la reventa, la especulaci

El país que ellos blindaron

Ellos, por años, construyeron un país a su medida. Una "Venezuela" donde nosotros solo éramos esclavos, mano de obra, desechables sin derecho a pataleo. Lo blindaron arrechamente por los cuatros costados. Relaciones internacionales, nacionales, poder empresarial, político.

Dónde y cuándo lo decidimos nosotros, no ustedes

"Callejones, escaleras y calles, las estrías de nuestros barrios, estrías que nadie conoce mejor que nosotros".

Inseguridad

Repica el teléfono, se escucha la voz al fondo:

–Vente, está mal; no logro controlarlo escucho.

La lírica económica

Ahora la lírica es hablar de economía. De la economía del país, claro. Medidores van, medidores vienen. Números, números, números.

El ritual permanente del agua

Tres y media e la mañana. El ruido de las tuberías truena, llenando la casa de una sensación de vida propia, que circula, que se despierta de repente. Ernesta, ya entrada en edad, abre los ojos, siente los tubos llenarse de vida y comenta pa ella sola "Tá llegando el agua, con fuerza".

Ramón J.

Viví su gobierno ochomesino, transición de tiempos que corrían entre lo malo y bastardo y lo peor y sombrío. Después de serrucharle la silla a Carlos Andrés, le entregó a Caldera los restos de un país sumido en la mierda.

Al final todo se convirtió en fútbol

Estés en contra o defiendas. Seas un o una pelabola o vivas en el Country.

Vienen por nosotros

Ellos vienen por nosotros. Arriba lo saben, los que nos defienden están claritos del tamaño y progreso de la conspiración. Nos dan medias luces acerca de la gravedad del asunto, de la fuerza con que vienen.

Desmoralizar para desmovilizar (II)

Desinformación, rumor y enfermedad

El virus muta, se transforma, invade. Pero sabe inteligentemente cómo hacerlo, dónde atacar primero para poder seguir avanzando. Es en la “intelectualidad crítica”, esa, la de la mala fe donde hace sus primeros estragos.