Gustavo Borges

Colaboraciones de Gustavo Borges

Nos volvimos locos

El dependiente del abasto tras la caja registradora apura los dedos en ella mientras cobra y va saliendo de la colita de los que pagan frente a él. A la misma vez atiende y discute con un vendedor de una distribuidora que le lee la lista de productos a ofrecer.

Crónica de un contragolpe de Estado

8 de Abril el 2002

-¿Qué dices tú? -pregunta el Zurdo, evidentemente preocupado desde la ventanilla de su abasto en el barrio-. ¿Tú crees que tumben al hombre?

Chavista de barrio, escuálido de barrio

La calle huele a coñaza, entrompe, ganas de frenteo. La lírica de Chávez en los labios de todo aquel. Una muestra de esto es una conversa barrio-política en un descanso de un tres de basket  en la cancha del barrio.

Si se prende el peo con Maduro me resteo

La camioneta, full, viene saliendo de La Limonera, bastión de barrios chavistas en medio de las urbanizaciones de las clases pudientes del este de Caracas. El chofer tiene la radio encendida.

Cola no tumba gobierno

Las colas no son sólo esas largas filas de cuerpos angustiados por conseguir productos de primera necesidad, muchos de ellos 'tamos claros que forman parte de una feroz guerra contra el pueblo, el acaparamiento, las compras nerviosas, la guerra psicológica, el bachaqueo, la reventa, la especulaci

El país que ellos blindaron

Ellos, por años, construyeron un país a su medida. Una "Venezuela" donde nosotros solo éramos esclavos, mano de obra, desechables sin derecho a pataleo. Lo blindaron arrechamente por los cuatros costados. Relaciones internacionales, nacionales, poder empresarial, político.

Dónde y cuándo lo decidimos nosotros, no ustedes

"Callejones, escaleras y calles, las estrías de nuestros barrios, estrías que nadie conoce mejor que nosotros".

Inseguridad

Repica el teléfono, se escucha la voz al fondo:

–Vente, está mal; no logro controlarlo escucho.

La lírica económica

Ahora la lírica es hablar de economía. De la economía del país, claro. Medidores van, medidores vienen. Números, números, números.

El ritual permanente del agua

Tres y media e la mañana. El ruido de las tuberías truena, llenando la casa de una sensación de vida propia, que circula, que se despierta de repente. Ernesta, ya entrada en edad, abre los ojos, siente los tubos llenarse de vida y comenta pa ella sola "Tá llegando el agua, con fuerza".