Gobernar obedeciendo

Chávez en el corazón Yanomami

El legado del Comandante Chávez es un latido que irrumpe, que se siente, que alimenta permanentemente la lucha de un pueblo que siempre estuvo invisibilizado. Estas frases que suenan desde el alma dejan de ser un lugar común, una consigna tan sólo para llenar páginas, cuando lo vemos en el rostro y en el desarrollo de la conciencia de nuestro pueblo.

Eso fue lo que sentimos y vivimos el miércoles 2 de septiembre en Sierra Parima, territorio donde ancestralmente habita parte del pueblo Yanomami, en un encuentro con la comunidad de Parima B, del Municipio Alto Orinoco del estado Amazonas, muy cercano a la frontera venezolana-brasileña.

Si miramos los rostros de nuestros hermanos Yanomami del estado Amazonas, si los reconocemos como pueblo con argumentos y rebeldía que le da por haber resistido por más de 500 años al exterminio, sabemos que no hablamos de consignas vacías.

Con la fuerza y determinación que siempre los ha caracterizado, exigen, reclaman y defienden lo que el Comandante Chávez quiso siempre para ellos. Derechos y reconocimientos que el Presidente Nicolás Maduro asume con el mismo compromiso y convicción, exigiéndonos a todos los revolucionarios que enarbolamos las banderas de Chávez ser garantes de ese hermoso legado que dignifica a todos los pueblos indígenas.

Asistimos, como un solo gobierno, en una comisión del Gobierno Nacional, integrada por los Ministerios de Salud, Pueblos Indígenas y Fuerza Armada, todos con sus respectivos equipos de trabajo, para abordar los diversos problemas que afrontan estas comunidades.

Acomodados dentro de su Shabono, asumiendo como nuestras sus reglas y costumbres para el debate, recibimos su crítica y compartimos reflexiones. Pueblo sabio y paciente que enclavado en una serranía de difícil acceso, ha sido capaz de desarrollar su vida en armonía con esa extensa y hermosa naturaleza. Por momentos llegamos a pensar que el tiempo se había detenido para lograr mantener y preservar intactas sus creencias, valores y toda su cosmovisión acerca de la vida.

Pueblo sabio y paciente, ha sido capaz de desarrollar su vida en armonía con la naturaleza

Pero algo sí ha cambiado, y de manera profunda. Y eso sin lugar a dudas también es culpa de Chávez. Es que cuando escuchamos a Marcelo de la comunidad Javacotoy, la cual dista como a hora y media de Parima B, y que estos hermanos de los bosques recorren caminando cual citadino se trasladara de un lugar a otro, pero consciente de que las cosas definitivamente han cambiado. Nos explicaba que sus planteamientos no eran un pedimento, sino que se trataba de una exigencia como lo establecía la Constitución y como Chávez les había enseñado y se había comprometido con ellos. Pero con la misma fuerza que reclamaba, reconocía que sólo en tiempos de revolución podían hacer sus solicitudes y ser escuchados. Añadiendo que "tienen que venir más seguido y cumplirnos", volvía a repetir incesantemente. Gobernar obedeciendo, nos recuerda la palabra de Chávez.

Así fueron tomando la palabra Tomás, Vicente, Alexis, Diego, y para cerrar Eliseo. Y esto no fue por pura casualidad. Eliseo, por culpa ahora de Chávez y de Maduro, es uno de los representantes del pueblo Yanomami ante el Consejo Presidencial de Pueblos Indígenas, una instancia creada por el Presidente Maduro, para conocer de primera mano la problemática de estos pueblos y así poder incidir desde allí en la solución de sus problemas.

Esto debemos resaltarlo, sin mezquindad alguna, como una extraordinaria iniciativa que busca una nueva forma de organización del Estado para hacer realidad, gobernar escuchando al pueblo. En esa instancia, los pueblos indígenas como nunca antes ahora también son gobierno. Precisamente eso fue lo que nos refirió en medio de su intervención el hermano Eliseo, cuando nos decía: nosotros somos también gobierno. Indudablemente, que en lo concreto esa asamblea ha sido una práctica de gobernar escuchando una gran lección dada por el pueblo Yanomami.

Nos tocó entonces según las normas establecidas en esa asamblea popular hasta tomar la palabra, en primer lugar la Viceministra Asia Villegas por el área de Salud, para explicar en detalle las medidas asumidas en esta materia y que se empezaban a cumplir desde ese mismo instante, con suministro de medicinas, abordaje e inmersión del médico a comunidades remotas, mejoras del ambulatorio, jornada de vacunación, entre otras acciones. De la misma manera, el Ministerio de Pueblos Indígenas hizo una revisión de sus compromisos, y realizó una inspección a los proyectos socio-productivos que se vienen desarrollando en el seno de la comunidad, de los cuales, vale le pena resaltar, se pudo constatar estaban en plena ejecución y explicaba sobre las mejoras sustantivas en materia de alimentación con especial énfasis para esa comunidad.