Irán y Siria imponen nuevas reglas en su guerra silenciosa con Israel

Israel golpea objetivos y almacenes de armas sirios e iraníes (evacuados semanas antes) nuevamente por cuarta vez en un mes. Participaron 28 jets israelíes en el mayor ataque desde 1974. Tel Aviv informó al liderazgo ruso de sus intenciones sin tener éxito en parar una respuesta del liderazgo sirio. En realidad, lo nuevo es la locación donde Damasco decidió retaliar: los ocupados Altos del Golán (20 misiles fueron disparados desde posiciones militares israelíes).

Siria, coordinado con sus aliados iraníes (sin tener en consideración los deseos rusos) tomaron una decisión muy audaz en disparar de vuelta contra objetivos israelíes en el Golán. Esto indica que Damasco y sus aliados están listos para ampliar el campo de batalla, en respuesta a las continuas provocaciones israelíes.

Pero ¿cuál es la razón de que se hayan impuesto nuevas reglas de enfrentamiento (RE) en Siria recientemente?

Durante décadas ha habido unas reglas de enfrentamiento no declaradas entre Hezbolá e Israel, en el que ambos bandos estaban advertidos de las consecuencias. Usualmente, Israel prepara un banco de objetivos en la mira como oficinas, almacenes e instalaciones militares de Hezbolá, e incluso localiza comandantes específicos en posiciones claves dentro de la organización. Israel golpea estos objetivos (actualizados) en cada guerra. Aun así los israelíes reaccionan inmediatamente contra los comandantes de Hezbolá, quienes tienen la tarea de apoyar, instruir y financiar a palestinos en Palestina, por encima de de todos los palestinos de 1948 que viven en Israel. Esto ha pasado en muchas ocasiones en las que los comandantes de Hezbolá relacionados con el expediente palestino fueron asesinados en el Líbano.

Hace un mes, Israel descubrió que Irán estuvo enviando drones avanzados de baja visibilidad que dejaban caer equipos de guerra electrónicas y especiales a los palestinos. Los radares israelíes no vieron estos drones ir de un lado a otro con sus radares tradicionales, pero finalmente pudieron identificar un dron usando detección térmica y disuasión acústica, para hacerlo caer en su último viaje.

En respuesta, Israel apuntó al aeropuerto militar sirio T-4 usado por Irán como base para estos drones. Pero Israel no se satisfizo y quiso más venganza, golpeando varios blancos iraníes y sirios durante las últimas semanas.

Tel Aviv cree que puede salirse con la suya con repetitivos ataques a objetivos iraníes sin detonar una respuesta militar. Tal vez realmente creía que Irán tenía miedo de enrolarse en una guerra con Israel, con EEUU listo para tomar parte de cualquier guerra con la República Islámica desde sus bases militares esparcidas alrededor de Siria, en las cercanas inmediaciones de las fuerzas iraníes desplegadas en Siria. Obviamente, Irán tiene una visión diferente de los israelíes, los estadounidenses e incluso de los rusos, quienes gustan de eludir cualquier contacto a cualquier costo.

Independientemente de cuántos jets israelíes tomaron parte del último ataque contra objetivos iraníes y sirios y cuántos misiles fueron lanzados o interceptados, un importante acontecimiento ha ocurrido: el alto comando sirio rompió todas las reglas y no encontró obstáculo para bombardear a Israel en los ocupados Altos del Golán.

De nuevo: el tipo de misiles o cohetes disparados por Siria contra objetivos militares israelíes no es importante y si estos cayeron en un espacio abierto o golpearon sus blancos. Lo que importa es el hecho de que nuevas RE tomaron lugar en Siria, similar al establecido por Hezbolá sobre Kiryat Shmona (en el norte de Israel) cerca de la frontera libanesa, donde militantes dispararon cañones anti-aéreos cada vez que Israel violó espacio aéreo libanés en el año 2000.

Básicamente Israel quiso golpear objetivos en Siria pero dice no buscar confrontación alguna. Israel hubiera querido seguir provocando a Siria e Irán en el Levante, pero declara que no desea ir a una guerra o batalla. Israel quisiera continuar atacando cualquier blanco que eligiera en Siria sin sufrir retaliación alguna. Con su último ataque, las "consecuencias involuntarias" o las provocaciones de Israel forzaron al gobierno sirio considerar a los ocupados Altos del Golán como su próximo campo de batalla. Si Israel continúa atacando más allá del área fronteriza, Siria pensará en enviar sus misiles o cohetes mucho más allá de los Altos del Golán para alcanzar territorio israelí.

En realidad, el secretario general de Hezbolá Sayyed Hassan Nasrallah dijo hace unos años: "Dejen al Líbano fuera del conflicto. Vengan a Siria donde podemos resolver nuestras diferencias". Siria, lógicamente, se convirtió en el campo de batalla de todos los países y bandos donde resuelven sus diferencias, la plataforma donde la silenciosa guerra entre Israel e Irán y sus aliados encuentran su voz.

En Damasco, fuentes cercanas al liderazgo de Hezbolá creen que Israel continuará atacando objetivos. Sin embargo, Israel sabe ahora adónde responderá Siria. Esto lo ha desencadenado Israel pero no lo esperaba. Ahora se ha convertido en una regla.

El sistema anti-aéreo israelí llamado la Cúpula de Hierro es ineficiente e incapaz de proteger Israel de misiles y cohetes lanzados simultáneamente. Ahora la batalla se ha movido a territorio sirio ocupado por Israel para el disgusto de Tel Aviv... y de Rusia. Irán y Siria no están tomando en consideración la preocupación de Rusia por mantener el nivel de tensión bajo si Israel no se controla. Siria reconoce la importancia de Rusia y sus eficiente rol en detener la guerra en el país, y todo el apoyo militar y político que Moscú está ofreciendo. Sin embargo, Damasco y Teherán tienen otras consideraciones, con el propósito de contener a Israel. Han entrenado más de 16 grupos sirios locales listos para liberar los Altos del Golán o para enfrentarse al avance israelí en territorio sirio.

Israel provocó lo que siempre temió y ha logrado cosechar un nuevo campo de batalla: los Altos del Golán. Es verdad que Israel se limitó a bombardear almacenes de armas que nunca antes había atacado. Ha bombardeado bases donde asesores iraníes están trabajando con oficiales sirios (Rusia limpió la mayoría de las posiciones para evitar la vergüenza de ser golpeado por Israel). También es cierto que Israel no bombardeaba regularmente aeronaves militares y de transporte que llevaban armas a Siria, o el principal centro de control y comando iraní en el aeropuerto de Damasco. Esto quiere decir que no todos los bandos están presionando por una escalada más amplia, hasta los momentos.

¿Puede la situación salirse de control? Claro que puede. ¡La pregunta es cuándo!


Elijah Magnier es analista geopolítico y corresponsal de guerra con experiencia en distintos contextos beligerantes en Medio Oriente.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en el blog de Elijah Magnier el 10 de mayo de 2018, la traducción para Misión Verdad fue realizada por Ernesto Cazal.

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