Uribe intenta salvar a Duque involucrando a Venezuela en un autoatentado

Como ya es bien sabido, la oligarquía colombiana tiene un miedo profundo a la democracia, aún en su forma más liberal, y no tiene límites para evitar que se rompa con años de alternancia en el poder de las mismas familias en los que únicamente ha podido irrumpir un presidente sin "estirpe" pero vinculado al poderoso narcotráfico.

Después del asesinato de Gaitán en 1948, en una sola década se asesinaron cuatro candidatos presidenciales: Pardo Leal, Galán, Pizarro y Jaramillo. Por esto, la opinión pública reacciona con poca sorpresa a las denuncias que se hacen a sólo tres semanas de las elecciones presidenciales, según las cuales se prepararían sendos atentados contra los dos principales candidatos presidenciales Iván Duque (candidato del uribismo) y Gustavo Petro, y contra el ahora ex candidato del partido FARC, Rodrigo Londoño (Timochenko).

El atentado contra estos últimos estaría financiado por la mafia de la comunidad cubana residente en Miami y la ultraderecha colombiana, según lo confesó públicamente el implicado, quien había sido detenido pocos días antes, por presuntos vínculos con el ISIS.

Como para opacar la gravedad de esta noticia, este lunes el senador Álvaro Uribe Vélez denunció con su habitual altisonancia y dramatismo que, también, contra él se tejió un atentado desde el exterior. La inteligencia colombiana respaldó esta denuncia iniciada nada menos que por Andrés Pastrana, y una vez más Uribe, que esta semana ha enfrentado varios escándalos por el asesinato de testigos que se atreven a declarar contra él, vuelve a pasar de victimario a víctima.

Uribe se erige en víctima para levantar los votos de Duque

Datos curiosos sobre estos presuntos atentados son que, nunca como esta semana, se habían repartido tan democráticamente los atentados literalmente a diestra y siniestra, ni habían sido todos develados por instituciones del Estado antes de que ocurrieran, pero lo más llamativo es que por primera vez un importante número de actores internacionales serían supuestamente responsables de estos. Con una sola jugada en Colombia se podría estar intentando sembrar miedo y desesperanza en el electorado de Petro que va en franco ascenso, y promover acciones violatorias del derecho internacional al implicar a la representación consular de Venezuela y Cuba en un supuesto atentado contra Uribe Vélez.

Según ABC, "los autores intelectuales y materiales del atentado serían el coronel Marco Tulio Álvarez, alias «Quasimodo», jefe de contrainteligencia del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), el narco colombiano Roland Morett, el cónsul venezolano en Cartagena, Aiskel Torres, y los funcionarios de la Embajada de Venezuela en Colombia María Alejandra Ramírez y Roylad Belisario, a los que se suman el agente del servicio de inteligencia del G2 cubano, identificado como Efraín Russ Farfán".

Aunque la inteligencia colombiana admitió que aún no tiene nada claro, no ha dudado en dar sus "presunciones" a la prensa y en redoblar las tradicionales medidas de seguridad que ya posee el senador Uribe. Según la prensa, no sólo estas personas sino también instituciones como el G2 de Cuba, el DGCIM y el SEBIN de Venezuela, estarían involucrados en este presunto atentado.

Aunque Uribe Vélez tiene un largo historial en falsos positivos y auto atentados con fines electorales, no tardan los medios como el Nuevo Herald en respaldarlo. Lo que aún falta por evaluar es qué impacto pueda tener esta "noticia" en el panorama electoral colombiano, y si se sumará de algún modo a las insolentes declaraciones dadas hoy por Mike Pence contra el Gobierno Bolivariano en la OEA.

En la recta final de las elecciones presidenciales de Colombia, invocan de nuevo el "fantasma del castrochavismo" que ya descansaba en paz gracias a la habilidad de Petro para deslastrarse del apelativo. Esta vez Uribe se erige en víctima para levantar los votos de Duque, que será su garantía para continuar impune y retorna al discurso ya trillado pero aún funcional a los intereses de Estados Unidos en la región para garantizar las alianzas.

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