Por qué Venezuela compra crudo para los países del ALBA y Petrocaribe

Este martes la agencia Reuters publicó un reportaje en el que critica la compra de crudo por parte de Venezuela para mantener el abastecimiento de refinerías cubanas "construidas con equipos de la era soviética" y de países aliados como El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Haití y Dominica. De acuerdo a esta información, el Gobierno Bolivariano gastó alrededor de 440 millones de dólares para sostener el envío de crudo a "países aliados ante su creciente aislamiento global".

De más está decir que según esta agencia, el crudo entregado por Venezuela planea pagarse con producción a futuro de PDVSA, la estatal del país, a un precio de hasta 12 dólares por barril, muy por debajo de los referenciales del mercado. Estas compras fueron realizadas a compañías rusas, suizas y chinas para asegurar el suministro comprometido por Venezuela en el marco de Petrocaribe.

Desde un punto de vista superficial, el reportaje de Reuters apunta a plantear una supuesta doble moral de gastar dinero con fines políticos en vez de hacerlo para fines alimentarios y sanitarios, obviando el efecto de las sanciones contra el país y la realidad de que los envíos de crudo no implican un desembolso inmediato y directo. Por lo que se intenta reducir una decisión política a un supuesto dilema moral, sin atender el gran cuadro de complejidad del asedio contra Venezuela.

De acuerdo al analista geopolítico Andrew Korybko, este "enfoque pasa por alto el punto de vista estratégico de porqué la República Bolivariana está haciendo esto, más allá de la superficialidad del planteamiento de Reuters se hace para evitar que organismos regionales alcancen un consenso para seguir presionándola con los votos de sus aliados y los países del Caribe".

Korybko sostiene que Reuters desconoce que "los países receptores de envíos de combustible mantienen una línea política e ideológica alineada con Venezuela, en vez de ser naciones proclives a cambiar su voto en una eventual votación en la Organización de Estados Americanos". Por el contrario, debido a esta condición, países como Nicaragua, Cuba, República Dominicana y El Salvador, por ejemplo, son vulnerables a "planes de cambio de régimen por parte de Estados Unidos", según el analista ruso-estadounidense.

Sin Venezuela se debilitarían sensiblemente bloques antihegemónicos como el de Petrocaribe y ALBA

Estas razones, siguiendo a Korybko, hacen "importante asegurar el suministro barato de petróleo de Venezuela para evitar que este tipo de planes agarren mayor impulso para descarrilar a estos países". Dado que si sucediese, inmediatamente, los eventuales cambios de gobierno darían como resultado un total realineamiento de estos países con la política de Estados Unidos en la región, debilitando, además, el eje geopolítico armado por Caracas desde la llegada de Hugo Chávez.

Estas afirmaciones de Korybko coinciden por completo, además, con el intento de revolución de color en desarrollo en Nicaragua, los planes de "cambio de régimen" en Cuba una vez iniciada la transición dirigida por el presidente Miguel Díaz-Canel, el debilitamiento del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, previo a las elecciones presidenciales en El Salvador, además del intento de armar un movimiento anticorrupción para desplazar al gobierno de República Dominicana.

Un dato de importancia, dado que si esto llegase a ocurrir, se debilitarían sensiblemente bloques como el de Petrocaribe y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), ambos dañinos para los intereses de Estados Unidos en América Latina y el Caribe. Una realidad que limitaría enormemente a Venezuela para sortear las medidas de bloqueo aplicadas por Estados Unidos, lo que representa una situación mucho más dañina que el pago a futuro de un envío a crudo hacia Cuba.

Ya que por la vía de los hechos, gracias al trabajo en conjunto de este bloqueo, Cuba se ve posicionada por la propia alta representante de la Unión Europea, Federica Mongherini, como interlocutor para una posible ronda de diálogos entre el Gobierno y la oposición de Venezuela, que sortee por completo la estrategia de cerco y asfixia de la Administración Trump contra el país.

Por lo que la importancia de mantener los envíos de crudo de Venezuela es la cohesión de un bloque alternativo con capacidades de mover una política en el continente por fuera de las imposiciones de Estados Unidos. Mucho más aún si se tiene en cuenta que la posición de la Administración Trump en la región se puede debilitar en el corto plazo con el posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador en México. Razones de peso suficientes para que Reuters se empeñe en generar un piso de deslegitimación contra los envíos de crudo de Venezuela a sus aliados del ALBA y Petrocaribe.

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