Más leña al fuego: partidos opositores alistan candidatos para la gobernación del Zulia

Ante un nuevo llamado a las urnas por parte de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para el 10 de diciembre, la oposición venezolana trata de dar, a duras penas, una impresión de unidad y cohesión interna.

Dos semanas y contando

Dos semanas de ataques frontales entre dirigentes opositores de distintos partidos que conforman la Mesa de Unidad Democrática (MUD), han dejado fracturas y divergencias que se proyectan como irreparables.

En la contienda han participado actores internacionales vinculados a la oposición, como el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro y el "Grupo de Lima" creado por EEUU, quienes han dejado claro su resistencia a que la coalición de partidos antichavistas participe en próximos comicios electorales bajo la rectoría del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la ANC.

Ahora un nuevo elemento se suma a su crisis interna: la convocatoria de la ANC para realizar las elecciones municipales el 10 de diciembre del presente año.

Desacertadamente la MUD ha intentado dar a la prensa internacional una imagen de unidad y expectativas con respecto a la decisión de participar o no en las municipales, toda vez que por fuera partidos como Voluntad Popular anuncian que no participarán, mientras que Avanzada Progresista alista su maquinaria en función de ganar alcaldías.

La división entre sectores opositores que asistirán a elecciones (reconociendo a la ANC y al CNE) y los que no, estos últimos apoyados en los factores internacionales vinculados a EEUU, no sólo ya es oficial sino que influirá negativamente en la credibilidad local e internacional del antichavismo.

En Zulia se cocina la próxima gran pelea del antichavismo

Mientras esto sucede, un cabo suelto parece transformarse en otro ring de boxeo para alargar las confrontaciones: las nuevas elecciones a gobernador en el estado Zulia.

Juan Pablo Guanipa, dirigente de PJ, fue el único de los cinco candidatos que resultaron vencedores en las elecciones regionales que no se juramentó ante la ANC, instancia que convocó dichos comicios.

El jurista y diputado constituyente Hermann Escarrá dio las razones de fondo que obligaban a convocar nuevas elecciones en el estado Zulia: "Quien participó de ese proceso que obedece a la legislación extraordinaria, sabía que tenía que subordinarse a esta ANC, pero aun más allá de las consideraciones teóricas están las normas 347, 348 y 349. El 349 de la Constitución es contundente cuando afirma que el poder constituido no puede objetar las actuaciones del poder Constituyente, es un mandato que haremos respetar".

Los cuatro gobernadores restantes, todos pertenecientes al partido Acción Democrática (AD), hicieron su juramento ante esta instancia para poder ejercer las magistraturas regionales, acorde a las condiciones preestablecidas por la ANC.

Para suplir el vacío de poder que dejó la negativa de Juan Pablo Guanipa, el Consejo Legislativo del estado Zulia declaró la falta absoluta de acuerdo a la legislación del estado y procedió a nombrar a Magdely Valbuena, presidenta del parlamento regional, como gobernadora encargada a la espera de una nueva elección.

Rápidamente los partidos Voluntad Popular (VP) y Primero Justicia (PJ) mostraron su solidaridad con Guanipa por no juramentarse ante la ANC. Sin embargo, no todos en la coalición opositora piensan lo mismo. Para algunos sectores el error del dirigente zuliano es una oportunidad política y electoral de conquistar la gobernación.

Según fuentes citadas por el periódico zuliano Panorama, varios sectores de la oposición "están evaluando con lupa quién podría ser el abanderado o abanderada, ya que no cuentan con muchas opciones para ser el outsider que esté dispuesto a ocupar la vacante dejada por Juan Pablo Guanipa".

Emerson Blanchard, coordinador regional de la MUD citado por Panorama, expresó que "se dejará que sean los partidos los que tomen su propia decisión", con respecto a si van o no a inscribir candidatos para las nuevas elecciones a gobernador, pautadas para el mismo día que las municipales.

Los partidos sacan sus mejores fichas mientras Guanipa habla de "traición"

Complementa Panorama que Un Nuevo Tiempo (UNT) maneja a Manuel Rosales como posible candidato mientras negocia la alcaldía de Maracaibo con ocho aspirantes más de distintos partidos. Es vital destacar que UNT tiene un configuración como partido regional asentado en el Zulia, razón por la que esa gobernación es fundamental para su organización y para la proyección política de su figura presidenciable, Manuel Rosales.

AD por su parte intenta definirse entre Hernán Alemán y Alfonso "Toto" Márquez como el candidato para las elecciones.

Un empresario de nombre Carlos Alaimo muestra sus intenciones de medirse con el Partido Independientes del Zulia, mientras que Copei posiciona a Mervin Méndez, actual alcalde de Lagunillas.

Las diferencias entre el bloque de PJ y VP contra el de AD, UNT y Avanzada Progresista alcanzaron su punto clímax luego de la juramentación de los cuatro gobernadores de la tolda blanca ante la ANC.

Ya a finales de 2016 la confrontación entre estos dos bloques comenzaba a notarse, por más que los medios quisieron mantener la disputa interna fuera de la parrilla. En aquella oportunidad los enfrentamientos emergieron por la ausencia de algunos diputados de UNT en una sesión de la Asamblea Nacional que planteaba designar ilegalmente a dos rectores del CNE.

La juramentación ante la ANC fue catalogada por Guanipa, su partido PJ y VP (en voz de Freddy Guevara) como una "traición" que obligaba a una reformulación de la unidad opositora sin la participación de estos sectores. Horas después Henrique Capriles cargaba contra Henry Ramos Allup de AD, recalcando que mientras él estuviera ahí el doble perdedor en elecciones presidenciales (2012 y 2013) no participaría más en la MUD.

Juan Pablo Guanipa, consciente de las negociaciones que se dan a sus espaldas, declaró que quien se postulara a la gobernación por las filas opositoras era un "traidor".

El panorama para la oposición pinta gris, pues a medida que se profundizan sus rencillas, traiciones y maniobras bajo cuerdas, un escenario donde se restituya la confianza y acuerdos de organización mínimos se alejan cada vez más. Justamente ese fue uno de los factores que provocó la mezcla de rechazo, confusión, desánimo y desmovilización que redujo gravemente su capital electoral logrado en las parlamentarias de 2015.

Por lo pronto tal parece que UNT, AD y Avanzada Progresista intentan utilizar esta oportunidad para cobrarse políticamente todos los ataques e imposiciones recibidos por parte de VP y PJ en años recientes. Y lo que está en juego ahora es algo mucho más delicado que una disputa electoral: la desaparición o no del mapa político venezolano.

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